El gobierno revolucionario, en defensa de la salud de los pulmones de los ciudadanos y de que respiren un aire limpio para que, a la hora de enfrentar cualquier eventualidad imprevista, desarrollen una mejor capacidad pulmonar para pegar la carrera, decreta la siguiente:
Ley Orgánica del Ozono
Cap. I. Del Ozono
Art.1. Para los efectos de esta ley, denomínase ozono a “una sustancia cuya molécula está compuesta por tres átomos de oxígeno, formada al disociarse los dos átomos que componen el gas de oxígeno”. Esta disociación (psicótica) es producto de agentes fascistas y golpistas que, al respirar en el aeropuerto, contaminan el aire con su pestilente y nauseabunda presencia.
Art. 2. El ozono es el primer alótropo de un elemento químico. Dicho elemento se encuentra plenamente identificado por el Sebin y será detenido en las próximas horas.
Cap. II. De la respiración de ozono en Maiquetía
Art. 3. El gobierno, en aras del establecimiento de la equidad socialista y del bienestar del pueblo popular, establece que cada pasajero deberá cancelar una tarifa de Bs.127 por la respiración de ozono en las instalaciones del aeropuerto.
Art. 4. A los pasajeros que se nieguen a cancelar dicha tasa se les impedirá respirar en las instalaciones del aeropuerto. Los acompañantes deberán salir a las afueras de las instalaciones, agarrar bastante aire de la calle y contener el resuello mientras se encuentren en el interior de la terminal, repitiendo esta operación cuantas veces sea necesario.
Art. 5. Pasajeros en tránsito serán mantenidos en una terraza descubierta. Se permitirá, en caso de niños y personas de la tercera edad, en un acto de humanidad socialista, que traigan su propia bombona de ozono y la usen dentro de las instalaciones de la terminal aérea.
Art. 6. Para tener instalaciones libres de agentes patógenos, se comprobará con la Interpol que los pasajeros provenientes del exterior, especialmente del Imperio norteamericano, no sean agentes patógenos de la CIA o cualquier organización de contrainteligencia dispuesta a acabar con la maravillosa revolución venezolana, envidia de Latinoamérica y del mundo entero particularmente por su brillante conducción económica y su pulcritud administrativa.
Cap.III. De la oposición contrarrevolucionaria y el sabotaje respiratorio.
Art. 7. Todo opositor que sea encontrado respirando más de lo establecido en las tablas de inhalación de ozono que oportunamente serán publicadas y atentando contra la pureza del aire del aeropuerto será sometido, a perdigonazo limpio, por los efectivos que custodien la ozona susodicha.
Art. 8. Flatulencias de contrarrevolucionarios intencionalmente proferidas para la incubación de un ambiente destructor del ozono aeroportuario (no así los eructos que son siempre expresión de patriotismo revolucionario) serán sancionadas conforme a la magnitud de la misma. A tal efecto, se crea la División contra la Flatulencia organizada (DICOFLAO) a cargo del CICPC.
Art. 9. Los funcionarios públicos tendrán derecho a libre respiración, a excepción de aquellos que hayan escrito cartas atentatorias contra el ozono mismo, por la fetidez de sus acusaciones.
Gracias al gobierno socialista, ahora el ozono es de todos, porque o zono revolucionarios o no zono nada.
¡¡¡Patria socialista!!!
¡¡¡Viviremos y respiraremos!!!
Laureano Márquez
EDITORIAL
Ley Orgánica del Ozono
Tal Cual. Caracas, 4 de julio de 2014
viernes, 4 de julio de 2014
Marcos Carrillo: El partido militar
Siempre se ha sabido que el actual régimen es militarista. Pero los recientes acontecimientos en torno al sector castrense deben hacernos reflexionar sobre el camino que ahora se toma.
Hubo un tiempo en que los propios oficiales exigieron al finado Hugo Chávez el respeto a los símbolos militares y la prohibición de que usara el uniforme en actos públicos. La decadencia se fue apoderando del país y el respeto a la institución armada se fue degradando aceleradamente. De un momento a otro, Chávez dejó de ser presidente para convertirse en comandante y luego exigir el trato de "Comandante en Jefe", las charreteras retornaron a su obeso cuerpo como máxima afrenta a aquellos quienes pretendieron mantener la neutralidad de la FAN, a la que se le exigió primero ser "socialista" y luego "chavista".
La lisonja se convirtió en la forma de legitimar un cuerpo que se corroía por el tráfico de drogas y armas, así como la corrupción pura y simple, esa del peaje, de la mordida. A la vez fueron invadiendo ministerios, gobernaciones, hicieron el salto al Poder Legislativo nacional hasta llegar a infiltrar el TSJ. Una fuerza armada independiente debía ser neutralizada corrompiéndola, otorgándole cargos y prebendas, creando una milicia armada de 100.000 hombres que fuera independiente de la estructura constitucional y utilizada como guardia pretoriana.
Hoy ese militarismo "chavista-socialista" se impone sin pudor. En lugar de ser los aduladores de antes, son ahora un verdadero ejército de insaciables a quienes se les dan premios de periodismo por liderar la más cruel represión de la historia, se les inventa una estación de TV, se les regala un banco o se nombra a uno de sus oficiales como presidente del Banco Central de Venezuela.
No conformes con eso, el TSJ legaliza la creación de un partido militar, contraviniendo la prohibición constitucional de actuar al servicio "de persona o parcialidad política alguna" y de "participar en actos de propaganda, militancia o proselitismo político". Aunque no se trata de nada nuevo, el aval del impúdico Poder Judicial pretende seguir socavando la institucionalidad democrática.
El giro castrense y castrista (está en Cuba el origen de esta maniobra) es más que evidente, pero ello también debe leerse como un gran miedo, no sólo a sectores institucionales que todavía pudieran prevalecer dentro de la propia fuerza armada sino, mucho más importante aún, a una sociedad civil cada vez más inconforme con el mal manejo del Estado, más consciente de su rol en la historia y decididamente dispuesta a hacer respetar sus derechos y recobrar la democracia.
@carrillomarcos
Marcos Carrillo
El partido militar
El Universal. Caracas, 4 de julio de 2014
Hubo un tiempo en que los propios oficiales exigieron al finado Hugo Chávez el respeto a los símbolos militares y la prohibición de que usara el uniforme en actos públicos. La decadencia se fue apoderando del país y el respeto a la institución armada se fue degradando aceleradamente. De un momento a otro, Chávez dejó de ser presidente para convertirse en comandante y luego exigir el trato de "Comandante en Jefe", las charreteras retornaron a su obeso cuerpo como máxima afrenta a aquellos quienes pretendieron mantener la neutralidad de la FAN, a la que se le exigió primero ser "socialista" y luego "chavista".
La lisonja se convirtió en la forma de legitimar un cuerpo que se corroía por el tráfico de drogas y armas, así como la corrupción pura y simple, esa del peaje, de la mordida. A la vez fueron invadiendo ministerios, gobernaciones, hicieron el salto al Poder Legislativo nacional hasta llegar a infiltrar el TSJ. Una fuerza armada independiente debía ser neutralizada corrompiéndola, otorgándole cargos y prebendas, creando una milicia armada de 100.000 hombres que fuera independiente de la estructura constitucional y utilizada como guardia pretoriana.
Hoy ese militarismo "chavista-socialista" se impone sin pudor. En lugar de ser los aduladores de antes, son ahora un verdadero ejército de insaciables a quienes se les dan premios de periodismo por liderar la más cruel represión de la historia, se les inventa una estación de TV, se les regala un banco o se nombra a uno de sus oficiales como presidente del Banco Central de Venezuela.
No conformes con eso, el TSJ legaliza la creación de un partido militar, contraviniendo la prohibición constitucional de actuar al servicio "de persona o parcialidad política alguna" y de "participar en actos de propaganda, militancia o proselitismo político". Aunque no se trata de nada nuevo, el aval del impúdico Poder Judicial pretende seguir socavando la institucionalidad democrática.
El giro castrense y castrista (está en Cuba el origen de esta maniobra) es más que evidente, pero ello también debe leerse como un gran miedo, no sólo a sectores institucionales que todavía pudieran prevalecer dentro de la propia fuerza armada sino, mucho más importante aún, a una sociedad civil cada vez más inconforme con el mal manejo del Estado, más consciente de su rol en la historia y decididamente dispuesta a hacer respetar sus derechos y recobrar la democracia.
@carrillomarcos
Marcos Carrillo
El partido militar
El Universal. Caracas, 4 de julio de 2014
Francisco José Virtuoso s.j.: Exportamos jóvenes
Solo las más crueles dictaduras expulsan hacia el exterior a su gente más formada
Lamentablemente en Venezuela se viene incrementando la exportación de jóvenes. Es un fenómeno que comenzó desde los inicios de la primera década del nuevo siglo y en los dos últimos años se ha acelerado. Las comunidades de venezolanos en varias ciudades de Estados Unidos, Canadá y España tienen ya tradición, y hay estudios que así lo reportan. Las hay más recientes en varias ciudades de América Latina.
Según la última encuesta de Datanálisis, el 25% de la población manifestó tener un familiar o amigo que se ha ido de Venezuela y el 9% planea emigrar este año, para lo cual ya ha hecho alguna investigación o trámite. Es claro que la conversión del deseo en realidad termina siendo más bien moderada, pero impresiona que esta expectativa haya tomado esas dimensiones.
Según reporta Datanálisis, las razones señaladas están vinculadas al deterioro de la situación nacional. La inseguridad y el impacto de la crisis se mencionan como las causas principales que motivan a pensar en salir del país. La mayor disposición a emigrar la expresan los estratos socioeconómicos medios y altos, los profesionales y los más jóvenes.
La UCAB realizó una encuesta nacional de juventud entre los meses de julio-septiembre del año 2013. En el estudio se evidencia, en el caso específico de los jóvenes (población entre 15 y 29 años), que el 27% está predispuesto a emigrar del país. Esta expectativa está presente en todos los sectores sociales, sin embargo es mayor en la medida en que se avanza en los estratos socioeconómicos.
Según este estudio, la gran mayoría con deseo de emigrar se ubica entre 20 y 29 años y la razón principal es mejorar socioeconómicamente, siguiendo muy de lejos la realización de estudios. Llama la atención también que la inseguridad ciudadana ocupa más bien un lugar marginal frente a las razones señaladas. Es decir, los jóvenes quieren emigrar fundamentalmente para encontrar las oportunidades de trabajo e ingreso que no encuentran en su país.
Vivimos un drama. Exportamos recursos humanos, jóvenes capacitados en el país que pondrán su talento al servicio de otros países que no invirtieron en ellos. Nuestra migración es atípica con respeto a otras naciones de América Latina, expulsamos a gente con alto potencial para el desarrollo del país. Seguro que quienes con sus gríngolas ideológicas leen estos datos argumentarán que no hay por qué preocuparse, pues quienes se van son los burgueses que no encuentran lugar en la revolución. A estos les digo, que solo las más crueles dictaduras expulsan hacia el exterior a su gente más formada, perdiendo talento e inversión interna. Y son los pobres quienes más lo lamentan, pues les están quitando sus potenciales aliados para salir de la pobreza.
fjvirtuoso@ucab.edu.ve
Francisco José Virtuoso s.j.
Exportamos jóvenes
El Universal. Caracas, 4 de julio de 2014
Lamentablemente en Venezuela se viene incrementando la exportación de jóvenes. Es un fenómeno que comenzó desde los inicios de la primera década del nuevo siglo y en los dos últimos años se ha acelerado. Las comunidades de venezolanos en varias ciudades de Estados Unidos, Canadá y España tienen ya tradición, y hay estudios que así lo reportan. Las hay más recientes en varias ciudades de América Latina.
Según la última encuesta de Datanálisis, el 25% de la población manifestó tener un familiar o amigo que se ha ido de Venezuela y el 9% planea emigrar este año, para lo cual ya ha hecho alguna investigación o trámite. Es claro que la conversión del deseo en realidad termina siendo más bien moderada, pero impresiona que esta expectativa haya tomado esas dimensiones.
Según reporta Datanálisis, las razones señaladas están vinculadas al deterioro de la situación nacional. La inseguridad y el impacto de la crisis se mencionan como las causas principales que motivan a pensar en salir del país. La mayor disposición a emigrar la expresan los estratos socioeconómicos medios y altos, los profesionales y los más jóvenes.
La UCAB realizó una encuesta nacional de juventud entre los meses de julio-septiembre del año 2013. En el estudio se evidencia, en el caso específico de los jóvenes (población entre 15 y 29 años), que el 27% está predispuesto a emigrar del país. Esta expectativa está presente en todos los sectores sociales, sin embargo es mayor en la medida en que se avanza en los estratos socioeconómicos.
Según este estudio, la gran mayoría con deseo de emigrar se ubica entre 20 y 29 años y la razón principal es mejorar socioeconómicamente, siguiendo muy de lejos la realización de estudios. Llama la atención también que la inseguridad ciudadana ocupa más bien un lugar marginal frente a las razones señaladas. Es decir, los jóvenes quieren emigrar fundamentalmente para encontrar las oportunidades de trabajo e ingreso que no encuentran en su país.
Vivimos un drama. Exportamos recursos humanos, jóvenes capacitados en el país que pondrán su talento al servicio de otros países que no invirtieron en ellos. Nuestra migración es atípica con respeto a otras naciones de América Latina, expulsamos a gente con alto potencial para el desarrollo del país. Seguro que quienes con sus gríngolas ideológicas leen estos datos argumentarán que no hay por qué preocuparse, pues quienes se van son los burgueses que no encuentran lugar en la revolución. A estos les digo, que solo las más crueles dictaduras expulsan hacia el exterior a su gente más formada, perdiendo talento e inversión interna. Y son los pobres quienes más lo lamentan, pues les están quitando sus potenciales aliados para salir de la pobreza.
fjvirtuoso@ucab.edu.ve
Francisco José Virtuoso s.j.
Exportamos jóvenes
El Universal. Caracas, 4 de julio de 2014
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