viernes, 22 de agosto de 2014

Yordano Di Marzo: Carta a sus fans, amigos, prensa y al país

Caracas, 22 de agosto de 2014
 
Dirigido a mis fans,
A mis amigos,
A la prensa,
A mi país,
 
El pasado 5 de febrero, después de dos semanas de exámenes médicos, me fue diagnosticado un síndrome mielodisplásico, una afección que se produce cuando la médula ósea no genera suficientes células sanguíneas sanas, lo cual causa problemas serios de infección y sangramiento, necesidad de transfusión y, en los casos más complejos, puede transformarse en leucemia.
Actualmente me encuentro haciendo el protocolo médico para un trasplante de médula y ya culminé la mitad de mi quimioterapia, que he estado recibiendo en Caracas. Como cualquier venezolano, he enfrentado serias dificultades para conseguir medicinas, pero he contado con la ayuda de amistades que viven fuera del país y de donantes, con quienes estaré eternamente agradecido. Junto a mi esposa, Yuri Bastidas, pretendo crear una fundación, cuyo objetivo sea divulgar información y contribuir, a través de conciertos anuales, con unidades oncológicas del sector público.
A pesar de que el tratamiento me mantuvo separado de los escenarios, no he dejado de componer. El diagnóstico coincidió con el clima de conflictividad que envolvió nuestro país entre febrero y mayo, situación que me impulsó a difundir tres abrebocas de lo que será mi próximo álbum –“Manifiesto”, “Quiero vivir” y “Un gran adiós”-, en los que extiendo mi apoyo al movimiento estudiantil y muestro algunas reflexiones sobre la preocupante situación política y social que vive Venezuela actualmente.
 
Esta semana viajé a Estados Unidos, donde ofreceré conciertos en Tampa (29 de agosto) y Miami Beach (30 de agosto); y luego iré a Nueva York a presentar mi show unipersonal Solo y de cerca. El 24 y 25 de octubre tocaré en el Teatro de Chacao, donde celebraré los 30 años de aquel álbum que lleva mi nombre y al que muchos se refieren como el “disco negro” por su carátula. Fue una obra importantísima para mí porque, gracias a canciones como “Manantial de corazón”, “Aquel lugar secreto” y “Chatarra de amor”, me acercó a un público con el que he estado en contacto durante tres décadas.
Mi vida ha dado un giro en este 2014, pero sigo con ganas de escribir canciones y cantarlas. Tengo mucha fe en que pronto estaré completamente recuperado. Seguiré trabajando en mi música, dándole voz a aquellos que desafortunadamente no la tienen y luchando por mi país, Venezuela.
Quisiera aprovechar para agradecer a mis hijas y a mis amigos, que han estado conmigo en todo momento. También, para dar las gracias al equipo que me ha atendido en el Centro Médico Docente La Trinidad y en su banco de sangre, a las unidades de oncología del Domingo Luciani y de la Universidad Central de Venezuela y a Bolivia Bocaranda (SenosAyuda), que tanto apoyo me han dado.
Por un tiempo, no daré declaraciones sobre mi estado de salud. Espero que puedan comprender los motivos.
Agradecido por sus oraciones y buenos deseos,
Yordano

Carlos E. Weil Di Miele: El artículo que El Nacional no quiere que leas

Con titulares como estos se atrapa al lector. Es la psicología morbosa que nos hace adorar lo prohibido. Si alguien ahí afuera no quieres que tú veas algo, con más razón quieres verlo. Este formato de titular sirve ahora de gancho para un sin fin de páginas noticiosas (así se hacen llamar) que se han adueñado de la credibilidad de una parte considerable de venezolanos.

Es un fenómeno al que vale la pena prestarle atención. Cada vez, con más frecuencia, una buena cantidad de sitios web “informativos” nacen en nuestro país. Los nombres, así solos, son una razón para tenerlos en duda (“Maduradas” o “Ríete del gobierno”) sin embargo un número importante de personas deposita una cantidad importante de confianza en los recién nacidos medios.

Las razones no son complejas. Los medios tradicionales han desaparecido ante un gobierno empeñado en un mensaje unidireccional. Mueren, entre la censura y el dinero, la prensa y la televisión. El ciudadano común empieza a buscar alternativas. Entonces encontramos lo que queremos escuchar, una realidad de mentira que poco se parece a lo que pasa. Una página de Internet que se “burla del gobierno” y de Maduro, porque el tipo es un burro, pero resulta que no es, que ya tiene un año ahí y que a pesar de crisis y protestas parece estar cada vez más afianzado.

Depositamos la esperanza en “Las fotos que Maduro no quiere que veas” y nos perdemos en esa mentira, en esa fórmula de info entretenimiento que no nos hace sino más ajenos al país, a la realidad y a la información.

En la mañana Dólar Today asegura que esto no aguanta más. Que si no es hoy es en un mes, pero los meses pasan y nada. Y el capuskicapubul se hace viral, pero nosotros seguimos infectados. Y la esperanza se desespera y busca otra noticia, otra mentira que nos haga creer que ahora sí, que algo tiene que pasar, pero lo que pasa es el tiempo y nada más.

En ese mar nos ahogando. El rumor ahora tiene una especie de fuente oficial que lo hace propagable. Las falsas noticias se comparten en las redes sociales y el “Lo leí en maduradas.com” empieza a escucharse, porque empieza a entenderse que todo lo que se pública es, como si una pizza con jamón fuera vegetariana porque eso dice en el menú.

A este punto nos trajo la censura. Queda en nosotros filtrar la información, entender que una página que se llame “Ríete del gobierno” puede funcionar para entretener pero no para informar sin importar cuanto nos gustaría, o no, que lo que se pública ahí fuera una realidad. Mientras sigamos viendo las fotos que alguien no quiera que veamos seguiremos no viendo nada.




Carlos E. Weil Di Miele
El artículo que El Nacional no quiere que leas
El Nacional. Caracas, 22 de agosto de 2014

Maruja Tarre: Embajadora en la ONU

Nunca pensé que escribiría un artículo defendiendo el nombramiento de María Gabriela Chávez como Embajadora alterna en la ONU. Me ha sorprendido la avalancha de críticas ante esa decisión y verdaderamente, algunos señalamientos me parecen muy injustos.

Se le reprocha a la Srta. Chávez su falta de preparación profesional y académica y se ha indicado que es solo "técnica superior en Comunicación Social", graduada en la Universidad creada por su padre. La exigencia de credenciales académicas resulta particularmente sorprendente cuando tenemos un  Presidente en ejercicio que no se ha graduado de nada, ni siquiera de técnico en transporte público. Se ha dicho también que se le envía a un cargo diplomático "para que tenga inmunidad" ante posibles acusaciones de corrupción. Es de preguntarse si esas personas no saben que una hija de Chávez, en Venezuela, tiene total y absoluta inmunidad en virtud de su nacimiento y no necesita ningún cargo diplomático para estar por encima de las leyes.

Otros afirman que hará el ridículo, que nos hará quedar mal, que seremos motivo de burla en la comunidad de naciones. Sinceramente no lo creo. La ONU con sus múltiples delegaciones, tiene cantidad de diplomáticos tan carentes de calificaciones como puede serlo ella. De los 193 países miembros, es muy probable que 187 se dediquen a adularla, con la esperanza de conseguir algún dinero o contratos, como los que repartía su padre. Incluso, el actual alcalde de Nueva York, que tiene su corazoncito mariknol-sandinista, quizás la acompañe a un homenaje al Comandante Eterno en el Bronx.

El único que debe preocuparse es el Embajador Moncada. La Srta. Chávez está acostumbrada a La Casona y es probable que en Nueva York aspire vivir en la bella residencia, que alguna vez perteneció a Averell Harriman, oligarca del Imperio.

maruja.tarre@gmail.com

Maruja Tarre
Embajadora en la ONU
EL Universal. Caracas, 22 de agosto de 2014