Los numerosos exámenes médicos que me han sido practicados de manera insólita, el Tribunal no los tomó en cuenta para nada en su decisión
Este lunes 09 de Junio de 2014 mi defensa, integrada por mi esposa, el Dr. José Luís Tamayo y el Dr. Enrique Perdomo, interpuso y formalizó RECURSO DE APELACIÓN en contra de la decisión dictada por el Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Penal en funciones de Ejecución del Circuito Judicial Penal del Estado Aragua, en virtud de la cual acordó negarme LA MEDIDA HUMANITARIA SOLICITADA, así como el ARRESTO DOMICILIARIO, todo lo cual me causa un “gravamen irreparable”, derivado del hecho de que la decisión de negarme la Medida Humanitaria y mantenerme privado de mi libertad, constituye un evidente gravamen que se torna irreparable, ante el peligro inminente que pueda sobrevenir mi muerte física.
En mi caso, de los numerosos exámenes médicos que me han sido practicados por distintos especialistas en diferentes épocas, los cuales, de manera insólita, el Tribunal no los tomó en cuenta para nada en su decisión, dado que ni siquiera se molestó en revisar, surge evidente la GRAVEDAD del cuadro nosológico y patológico que presento y ello en atención a la serie de patologías de diversa índole que padezco, que, por lo demás pueden hacer crisis en cualquier momento, tal como ya ha ocurrido en ocasiones anteriores.
Prueba de ello es el episodio acaecido el día 26 de julio de 2013, cuando tuve que ser trasladado de emergencia al Hospital Militar en Caracas, donde en la noche de ese mismo día fue intervenido quirúrgicamente de una colecistectomía, tal como consta del respectivo informe médico de fecha 6 de agosto de 2013, suscrito por los doctores Jeannine Pérez, Ana Randelli y Alvaro Henríquez Dao, médicos adscritos al Hospital Militar.
Pues bien, los exámenes médicos silenciados totalmente por la jueza en su decisión, son los siguientes:
• Informe Médico de fecha 21 de noviembre de 2013, suscrito por el Dr. Oscar Pérez Monsalve, Médico Gastroenterólogo, adscrito al Hospital Militar “Dr. Carlos Arvelo”, inserto en el folio 44, de la pieza N° 192.
• Informe Médico de fecha 21 de noviembre de 2013, suscrito por el Dr. Álvaro Henríquez Dao, adscrito al Hospital Militar “Dr. Carlos Arvelo”, inserto al folio 45, de la pieza N° 192.
• Informe Médico de fecha 21 de noviembre de 2013, suscrito por el Dr. Jesús Córdova Sáez, Médico Psiquiatra adscrito al Hospital Militar “Dr. Carlos Arvelo”, inserto al folio 46, de la pieza N° 192.
• Informe Médico de fecha 21 de noviembre de 2013, suscrito por el Dr. Leoncio Serrano, Médico Nefrólogo adscrito al Hospital Militar “Dr. Carlos Arvelo”, inserto al folio 47, de la pieza N° 192.
• Informe Médico de fecha 21 de noviembre de 2013, suscrito por la Dra. Nirka Marcano Arévalo, Médico Urólogo adscrito al Hospital Militar “Dr. Carlos Arvelo”, inserto al folio 48, de la pieza N° 192.
• Informe Médico de fecha 21 de noviembre de 2013, suscrito por la Dra. Sarah Brito de González, Médico Endocrinólogo adscrito al Hospital Militar “Dr. Carlos Arvelo”, inserto al folio 49, de la pieza N° 192.
• Informe Médico de fecha 11 de enero de 2014, suscrito por el Médico Nefrólogo José Félix Parra, adscrito al Servicio Médico de Procesados Militares, inserto en el folio 174 de la Pieza 191.
Luego, siendo que tales exámenes demuestran, en su conjunto, las precarias condiciones de mi salud y la necesidad que tengo que se me practiquen nuevos estudios y ser tratado adecuadamente, resulta verdaderamente insólito e injustificable que la jueza no los haya tomado en cuenta al momento de decidir.
Pero más inaudito aún resulta el hecho que dicha jueza, en su lugar, sólo hubiese tomado en consideración el caduco e incompleto Informe Pericial Forense de fecha 13 de septiembre de 2013 (es decir, de data anterior a los emitidos por los médicos del Hospital Militar, que son de noviembre de 2013), y ello pese a que la propia médico forense que me examinó el día 11 de septiembre de 2013 sugirió -al final de su Informe- “… considerar la posibilidad de realizar una junta médica a fin de exponer criterios de los diferentes especialistas y determinar la conducta a seguir en pro de la recuperación de salud del paciente”.
De manera que la jueza silenció por completo los referidos Informes Médicos suscritos por los médicos del Hospital Militar, limitándose tan solo con señalar en su decisión, que:
“No obstante las consideraciones antes señaladas, quien decide estima, que la decisión tomada no constituye un óbice; a los fines de la revisión de la medida; una vez que repose en autos, examen forense que señale alguna condición grave o terminal de salud del penado”.
El anterior señalamiento denota, a nuestro modo de ver, que la jueza de ejecución está plenamente consciente --pese a no reconocerlo expresamente--, que yo presento un cuadro de enfermedad grave, que puede hacer crisis en cualquier momento, como de hecho ya ha ocurrido en ocasiones anteriores.
Por todas las razones antes expuestas, mi defensa solicitó a la Corte de Apelaciones de este Circuito Judicial Penal del Estado Aragua, que REVOQUE la decisión dictada en fecha 23 de mayo de 2013 por el Juzgado Primero en funciones de Ejecución de este Circuito Judicial Penal, que me negó la Medida Humanitaria, al igual que el arresto domiciliario solicitado.
Así mismo mi defensa solicitó se me otorgue la medida humanitaria , y que, en consecuencia DECRETE mi LIBERTAD; o, en su defecto, acuerde a mi favor ARRESTO DOMICILIARIO con el fin que pueda ser sometido debida y adecuadamente a los estudios y tratamientos médicos que mi deteriorado estado de salud requiere. ESPEREMOS
Iván Simonovis
Apelaré decisión del Tribunal de negar medida humanitaria
Diario Las Américas. Miami, 13 de junio de 2014
viernes, 13 de junio de 2014
Laureano Márquez: Chatanicidio
Lo de Chataing no es nuevo. Ha sucedido muchas veces en nuestra historia la censura y persecución del humor. También esta semana la excelente comediante Ale Otero rindió declaración. Zapata, Rayma, Weil, Edo, Gilberto González y los que participaron en aquel acto cultural en apoyo a Capriles que tanto impactó causó, han tenido algún inconveniente. Norkys Batista no puede tener sus celebrados orgasmos en ningún hotel del Estado, en los cuales tampoco podemos dormir ni trabajar los humoristas. Hay líneas áreas que tiene listados de personas -entre las cuales hay humoristas- que no pueden tomar sus vuelos. Ha habido periódicos multados por artículos de humor. El humor politico desaparecio de la television. En fin, la lista de agravios y sanciones es larga.
Como se apuntaba al comienzo, esto es usual en la historia venezolana. Desde el propio comienzo de nuestra vida republicana, cuando los adulantes del noble presidente Carlos Soublette denunciaron a Francisco Robreño por la obra “Excelentísimo señor”, con la que éste parodiaba a al presidente. En época de Guzmán se realizó un acto en el Teatro Caracas -que en esos tiempos, a pesar de todo, los prestaban a disidentes- conocido con el nombre de “La Delpinada”, en la que se hacía sátira de del presidente, por mampuesto, realizando un homenaje a un poeta de versos bastante cojos y maltrechos de nombre Francisco Delpino y Lamas, quien, como el presidente, se consideraba el más grande del universo. A los estudiantes -¡siempre los estudiantes!- no se les escapó la conexión y realizaron el acto y fueron perseguidos. También cuando Castro (el anterior Castro) se realizó otro acto humorístico, “La Sacrada”. El presidente cerró la universidad y encarceló a los estudiantes y dijo que no abriría la universidad hasta que fueran expulsados, cosa que su digno rector no hizo. Con Gómez, cárcel y tortura en La Rotunda para Leoncio Martínez (Leo), Francisco Pimentel (Job Pim) y Andrés Eloy Blanco (la lista es larga, cito solo a los que fueron humoristas). Con Pérez Jiménez a otro humorista que no puedo nombrar, pero que es papá de un querido amigo, lo metieron esposado (aunque sin esposa ni hijos) en un vuelo de Pan Am, cuyo capitán pidió disculpas en inglés a los pasajeros porque llevaban a bordo un peligroso delincuente que era expulsado del país. En los tiempos de la democracia, también hubo persecución y cierres de publicaciones de humor, amenazas a programas televisivos y presiones sobre críticas hechas desde el humor.
La pregunta es la de siempre: ¿por qué se le teme tanto al humor? No cabe duda de que el humorismo es una de las mejores maneras de expresar la disidencia y la crítica a los poderosos. Cuentan que una de las razones que motivó a Guzmán a dejar el poder, fue cuando se dio cuenta de que no podía con el humor. El humorismo es inapelable porque es manifestación pura del ingenio. Sólo puede ser combatido con una manifestación de ingenio superior a la recibida, cosa que -obviamente- le resulta imposible al poder. Cuando éste solo cuenta con la fuerza bruta para aplacar la disidencia, cuando la intolerancia y la arbitrariedad se instalan, todo el mundo es perseguido, pero particularmente los humoristas, porque son los únicos que tienen herramientas para vencer las barreras de la censura. De hecho, el humor cuanto más se le persigue, mayor es su fuerza, cuanto más se le censura mas cosas dice y cuanto más se le acorrala, mas libre es, porque el ingenio no tiene fronteras, límites, ni barreras, no lo frenan los barrotes ni le hieren las balas. El humorismo es el último reducto de la libertad cuando ya se ha perdido en los demás espacios, así que, querido Luis, nuestra lucha apenas comienza.
Se ha recordado muchas veces y no está demás volverlo a hacer: Soublette citó a Robreño a su despacho, éste le leyó la obra y Soublette, con una sonrisa le dijo: “joven, vaya y monte su obra que Venezuela no se ha perdido ni se perderá porque el pueblo se ría de su presidente. Venezuela podrá perderse cuando el presidente se ría de su pueblo”. Santa palabra.
Laureano Márquez
Chatanicidio
Tal Cual. Caracas, 13 de junio de 2014
Como se apuntaba al comienzo, esto es usual en la historia venezolana. Desde el propio comienzo de nuestra vida republicana, cuando los adulantes del noble presidente Carlos Soublette denunciaron a Francisco Robreño por la obra “Excelentísimo señor”, con la que éste parodiaba a al presidente. En época de Guzmán se realizó un acto en el Teatro Caracas -que en esos tiempos, a pesar de todo, los prestaban a disidentes- conocido con el nombre de “La Delpinada”, en la que se hacía sátira de del presidente, por mampuesto, realizando un homenaje a un poeta de versos bastante cojos y maltrechos de nombre Francisco Delpino y Lamas, quien, como el presidente, se consideraba el más grande del universo. A los estudiantes -¡siempre los estudiantes!- no se les escapó la conexión y realizaron el acto y fueron perseguidos. También cuando Castro (el anterior Castro) se realizó otro acto humorístico, “La Sacrada”. El presidente cerró la universidad y encarceló a los estudiantes y dijo que no abriría la universidad hasta que fueran expulsados, cosa que su digno rector no hizo. Con Gómez, cárcel y tortura en La Rotunda para Leoncio Martínez (Leo), Francisco Pimentel (Job Pim) y Andrés Eloy Blanco (la lista es larga, cito solo a los que fueron humoristas). Con Pérez Jiménez a otro humorista que no puedo nombrar, pero que es papá de un querido amigo, lo metieron esposado (aunque sin esposa ni hijos) en un vuelo de Pan Am, cuyo capitán pidió disculpas en inglés a los pasajeros porque llevaban a bordo un peligroso delincuente que era expulsado del país. En los tiempos de la democracia, también hubo persecución y cierres de publicaciones de humor, amenazas a programas televisivos y presiones sobre críticas hechas desde el humor.
La pregunta es la de siempre: ¿por qué se le teme tanto al humor? No cabe duda de que el humorismo es una de las mejores maneras de expresar la disidencia y la crítica a los poderosos. Cuentan que una de las razones que motivó a Guzmán a dejar el poder, fue cuando se dio cuenta de que no podía con el humor. El humorismo es inapelable porque es manifestación pura del ingenio. Sólo puede ser combatido con una manifestación de ingenio superior a la recibida, cosa que -obviamente- le resulta imposible al poder. Cuando éste solo cuenta con la fuerza bruta para aplacar la disidencia, cuando la intolerancia y la arbitrariedad se instalan, todo el mundo es perseguido, pero particularmente los humoristas, porque son los únicos que tienen herramientas para vencer las barreras de la censura. De hecho, el humor cuanto más se le persigue, mayor es su fuerza, cuanto más se le censura mas cosas dice y cuanto más se le acorrala, mas libre es, porque el ingenio no tiene fronteras, límites, ni barreras, no lo frenan los barrotes ni le hieren las balas. El humorismo es el último reducto de la libertad cuando ya se ha perdido en los demás espacios, así que, querido Luis, nuestra lucha apenas comienza.
Se ha recordado muchas veces y no está demás volverlo a hacer: Soublette citó a Robreño a su despacho, éste le leyó la obra y Soublette, con una sonrisa le dijo: “joven, vaya y monte su obra que Venezuela no se ha perdido ni se perderá porque el pueblo se ría de su presidente. Venezuela podrá perderse cuando el presidente se ría de su pueblo”. Santa palabra.
Laureano Márquez
Chatanicidio
Tal Cual. Caracas, 13 de junio de 2014
Argelia Ríos: "Chinomonetaristas" vs viudas del modelo
Todo apunta hacia él. Nadie más que Chávez ha sido el responsable de esta hora menguada de la revolución. No sólo los "pragmáticos" admiten el desastre, como ha quedado evidenciado en el intento de producir el accidentado viraje capitalista. Hasta la izquierda radical del "proceso" -reducto de las plañideras del "Plan de la patria"- le reprocha al comandante haber descuidado la principalísima tarea de sembrar una conciencia revolucionaria refractaria a las amenazas... Sí, es increíble: quienes antes ovacionaron el consumismo frenético de años anteriores -"signo de la prosperidad socialista", según el engañoso mercadeo- ahora acusan "al fundador" por no haber preparado a las masas para encarar las desafiantes acechanzas de un futuro que llegó a trompicones de la mano de la crisis económica.
El "Supremo" -al igual que el Carlos Andrés de la "Gran Venezuela" de los ¿70- se dejó llevar por la orgía y no vislumbró la inminencia de las vacas flacas. El "gran estratega" no las vio venir y sólo ha dejado deudas ocultas, cuyos montos asombrosos representan hoy el símbolo de esta Venezuela convertida en caja negra inauditable. A su manera, siempre acatando las apariencias, todos los sectores revolucionarios reconocen el nocivo legado. La herencia combina unas cuentas públicas hundidas en la sordidez, con un pueblo chavista habituado a un esquema inviable de dádivas. Ese es el debate que se da en el oficialismo y que, sin duda, será el gran tema del III Congreso del PSUV: cómo recuperar el apoyo entusiasta de los descamisados venezolanos, ahora que los recursos son insuficientes y ahora que el socialismo dejó de ser la francachela saudita de Chávez.
Los chavismos -porque es ostensible que ya no son una unidad compacta- no tienen a la mano respuestas satisfactorias: ya no hay dinero para continuar el festín del comandante, ni mucho menos existe el liderazgo fuerte y popular que se necesitaría para cultivar -en tiempo perentorio- una conciencia revolucionaria a prueba de estrecheces. Los "chinomonetaristas" creen que el pragmatismo es la receta, aun cuando ella constituya una ruptura con los postulados del Plan de la patria y unos grandes sacrificios sociales derivados del dramático ajuste. Frente a ellos están las viudas del "modelo" -a las que se ha sumado Diosdado, nada menos que el jefe de la "derecha endógena", una ironía-, empeñadas en sublimar el proyecto ideológico "originario", a pesar de que ya no hay músculo financiero para mantenerlo.
En ambos casos, la reconquista del pueblo chavista, el quid del asunto, parece una quimera, al menos en lo inmediato. Queda claro que, en el corto y mediano plazo, ambas ofertas remiten a lo mismo: a muy duras privaciones. La medición de los "daños colaterales" resultará clave.
Argelia.rios@gmail.com / @Argeliarios
Argelia Ríos
"Chinomonetaristas" vs viudas del modelo
El Universal. Caracas, 13 de junio de 2014
El "Supremo" -al igual que el Carlos Andrés de la "Gran Venezuela" de los ¿70- se dejó llevar por la orgía y no vislumbró la inminencia de las vacas flacas. El "gran estratega" no las vio venir y sólo ha dejado deudas ocultas, cuyos montos asombrosos representan hoy el símbolo de esta Venezuela convertida en caja negra inauditable. A su manera, siempre acatando las apariencias, todos los sectores revolucionarios reconocen el nocivo legado. La herencia combina unas cuentas públicas hundidas en la sordidez, con un pueblo chavista habituado a un esquema inviable de dádivas. Ese es el debate que se da en el oficialismo y que, sin duda, será el gran tema del III Congreso del PSUV: cómo recuperar el apoyo entusiasta de los descamisados venezolanos, ahora que los recursos son insuficientes y ahora que el socialismo dejó de ser la francachela saudita de Chávez.
Los chavismos -porque es ostensible que ya no son una unidad compacta- no tienen a la mano respuestas satisfactorias: ya no hay dinero para continuar el festín del comandante, ni mucho menos existe el liderazgo fuerte y popular que se necesitaría para cultivar -en tiempo perentorio- una conciencia revolucionaria a prueba de estrecheces. Los "chinomonetaristas" creen que el pragmatismo es la receta, aun cuando ella constituya una ruptura con los postulados del Plan de la patria y unos grandes sacrificios sociales derivados del dramático ajuste. Frente a ellos están las viudas del "modelo" -a las que se ha sumado Diosdado, nada menos que el jefe de la "derecha endógena", una ironía-, empeñadas en sublimar el proyecto ideológico "originario", a pesar de que ya no hay músculo financiero para mantenerlo.
En ambos casos, la reconquista del pueblo chavista, el quid del asunto, parece una quimera, al menos en lo inmediato. Queda claro que, en el corto y mediano plazo, ambas ofertas remiten a lo mismo: a muy duras privaciones. La medición de los "daños colaterales" resultará clave.
Argelia.rios@gmail.com / @Argeliarios
Argelia Ríos
"Chinomonetaristas" vs viudas del modelo
El Universal. Caracas, 13 de junio de 2014
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