La radicalización y militarización que Nicolás Maduro ha emprendido durante su primer año de Gobierno en toda Venezuela, también se ha extendido al área de la política exterior. No es de extrañar; se radicaliza lo interno y lo externo a la vez porque el proyecto “revolucionario” es nacional e internacional. Esto siempre lo han tenido claro los del progresismo bonapartista latinoamericano.
Este proceso de actuación exterior radical se observó con claridad durante junio y julio de este año, meses en los que el Gobierno de Maduro fortaleció aún más los vínculos entre con los Gobiernos de China y Rusia, sin importarle el precio que tendrán que pagar nuestras generaciones futuras por el endeudamiento con esos países. Según el Banco Central de Venezuela, sólo la obligación con China está por encima de las reservas internacionales del país, que se mantienen por el orden de los US$20,7 mil millones al cierre del 18 de julio pasado.
Fueron meses en que también se mantuvo —aunque sin presupuesto para ello— la generosa colaboración con el ALBA y Petrocaribe, y se trató de vincularlos políticamente con los bloques de Mercosur y Unasur, todo en detrimento de la OEA y una real integración hemisférica; y en los cuales se reiteraron los apoyos incondicionales a regímenes forajidos y grupos terroristas como Siria, Irán, Hamas y las FARC.
Numerosos cuestionamientos han provocado en la opinión pública nacional e internacional las declaraciones de Nicolás Maduro a favor de la ofensiva de Hamas en Palestina y en contra de Israel, así como el haberle otorgado el beneplácito a Corea del Norte para instalar una embajada en Caracas y estrechar relaciones con Kim Jong Un, uno de los dictadores más sanguinarios del planeta.
Todo lo anterior estuvo acompañado de una mayor militarización del servicio exterior venezolano.
“En el último año y medio, el Gobierno de Nicolás Maduro ha afianzado la presencia de militares en cargos diplomáticos, ministerios e institutos del Estado, una política que fue uno de los pilares de la gestión del ex presidente Hugo Chávez pero que se ha visto notoriamente acentuada desde la llegada del actual mandatario venezolano […] que refleja una clara dependencia de Maduro de las Fuerzas Armadas de Venezuela (FANB) para permanecer en el poder”, afirmó el exembajador Milos Alcalay.
Pero este proceso de radicalización diplomática llegó a extremos sin precedentes con la actuación del Gobierno bolivariano hacia Aruba y los Países Bajos para lograr la liberación del Mayor General (R) Hugo Carvajal Barrios, exdirector de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) y hombre de confianza del fallecido Hugo Chávez.
Carvajal es uno de los altos funcionarios chavistas incluidos, desde 2008, en la conocida “lista Clinton” del Departamento del Tesoro de EE.UU. por sus presuntos vínculos con la guerrilla colombiana FARC y supuestas actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico.
Por este episodio, el Gobierno chavista amenazó al Reino de los Países Bajos con el rompimiento de relaciones, el cese del suministro de petróleo y dejar sin efecto acuerdos de negocios conjuntos. Según declaraciones del propio Fiscal General de Aruba, Venezuela hasta insinuó una invasión militar.
La reacción de los Países Bajos en este caso fue sorpresiva y extrañamente tolerante con el régimen madurista: liberaron al preso venezolano y se negaron a extraditarlo a EE.UU., contradiciendo los argumentos legales primarios que el juez y el fiscal arubeños utilizaron para apresarlo y tergiversando el artículo 13 de la Convención de Viena de 1963 sobre relaciones consulares.
Este acento radical de la diplomacia del gobierno venezolano tiene sumamente preocupada a la comunidad internacional democrática. Así lo hizo saber la administración de Barack Obama y otros Gobiernos europeos.
Ahora la pregunta es: ¿hasta dónde y hasta cuándo esa misma comunidad tolerará los exabruptos de la diplomacia radical madurista?
María Teresa Romero
Militarización de la diplomacia venezolana preocupa a la comunidad internacional
Panampost. Miami, 8 de agosto de 2014
sábado, 9 de agosto de 2014
viernes, 8 de agosto de 2014
Soledad Morillo Belloso: La salida sólo es electoral
No dejes para mañana lo que debes hacer hoy. Es impostergable que la MUD se aboque a debatir y decidir lo relativo a las candidaturas para las elecciones parlamentarias. Ya vamos tarde para eso. Sé que los partidos de la unidad saben bien que esto supone acuerdos complicados y acciones difíciles de instrumentar. Quizás los ciudadanos piensen que es temprano para ello. No faltará quienes argumenten que los políticos sólo piensan en sí mismos al dan preeminencia a las elecciones. Yerro de plano. Esas elecciones de diputados son más importantes de lo que a ojos incautos puedan lucir. Porque la salida sólo es electoral. Lo escribo con convicción. Quienes piensen en soluciones primaverales se equivocan, por desconocimiento político o ingenuidad. O porque no saben medir los riesgos de plantear otro tipo de salidas.
La política es un asunto terrenal. No tiene ni una pizca de sobrenatural. No creo en generar falsas expectativas. No creo que se vayan a dar las condiciones que fuercen al gobierno a renunciar. No creo que haya algún sector con herramientas para ello. No creo que, por muy fea que se ponga la situación económica, ello suponga el colapso del gobierno. No creo que haya factores internacionales que consideren que la situación en Venezuela amerite algún tipo de acción. Y si ocurriera algo de lo citado, pues se generaría un escenario electoral, con lo cual estaríamos de nuevo en la agenda de articulación de una mayoría, que es en realidad el meollo de la cuestión.
Empero, a pesar de estar en desacuerdo con #LaSalida, me parece un acto de barbarie que mi amigo Leopoldo López esté preso. Con él, con su esposa, hijos y padres, me solidarizo sin cortapisas. Además, estimo antidemocrático el desafuero de Ma.Corina Machado de su curul, la prisión de muchachos protestantes, los procesos judiciales a Ceballos y Escarano y la suspensión por parte del gobierno del brevísimo proceso de diálogo. Y me pregunto, todos esos que aplaudieron #LaSalida, ¿por qué no están sembrados frente a Ramo Verde exigiendo la liberación de Leopoldo y los otros detenidos?; ¿por qué no están apoyando las acciones de defensa de derechos humanos de la MUD relativas a las miles de personas que fueron reseñadas por las protestas?
Detecto graves errores: 1. #LaSalida, pues en política es un error optar por una estrategia cuyo final no se puede controlar; 2. que Aveledo no esté dirigiendo la MUD, sin haber determinado quién lo sustituye; 3. creer que un alcalde en ejercicio pueda dirigir la MUD, pues ello va en directa contravención de los espacios logrados para gobierno opositor. Los errores cometidos ya son historia. Y detesto el ejercicio de darse manija en las heridas pues es tan estéril como arar en el desierto. La MUD no ha sido ni parecida a la Coordinadora Democrática, de infausta recordación, que comenzó como un instrumento inteligente y acabó siendo un patio de improvisaciones. Del propio seno de la MUD saldrá una estrategia que atienda las exigencias de los tiempos que corren. Lo hizo antes, con éxito, y lo hará de nuevo. Sólo apunto que el calendario corre, que no hay tiempo que perder. Quien madruga recoge agua clara. Y si de algo sabe la revolución bonita es de madrugarnos.
soledadmorillobelloso@gmail.com
@solmorillob
Soledad Morillo Belloso
La salida sólo es electoral
El Universal. Caracas, 8 de agosto de 2014
La política es un asunto terrenal. No tiene ni una pizca de sobrenatural. No creo en generar falsas expectativas. No creo que se vayan a dar las condiciones que fuercen al gobierno a renunciar. No creo que haya algún sector con herramientas para ello. No creo que, por muy fea que se ponga la situación económica, ello suponga el colapso del gobierno. No creo que haya factores internacionales que consideren que la situación en Venezuela amerite algún tipo de acción. Y si ocurriera algo de lo citado, pues se generaría un escenario electoral, con lo cual estaríamos de nuevo en la agenda de articulación de una mayoría, que es en realidad el meollo de la cuestión.
Empero, a pesar de estar en desacuerdo con #LaSalida, me parece un acto de barbarie que mi amigo Leopoldo López esté preso. Con él, con su esposa, hijos y padres, me solidarizo sin cortapisas. Además, estimo antidemocrático el desafuero de Ma.Corina Machado de su curul, la prisión de muchachos protestantes, los procesos judiciales a Ceballos y Escarano y la suspensión por parte del gobierno del brevísimo proceso de diálogo. Y me pregunto, todos esos que aplaudieron #LaSalida, ¿por qué no están sembrados frente a Ramo Verde exigiendo la liberación de Leopoldo y los otros detenidos?; ¿por qué no están apoyando las acciones de defensa de derechos humanos de la MUD relativas a las miles de personas que fueron reseñadas por las protestas?
Detecto graves errores: 1. #LaSalida, pues en política es un error optar por una estrategia cuyo final no se puede controlar; 2. que Aveledo no esté dirigiendo la MUD, sin haber determinado quién lo sustituye; 3. creer que un alcalde en ejercicio pueda dirigir la MUD, pues ello va en directa contravención de los espacios logrados para gobierno opositor. Los errores cometidos ya son historia. Y detesto el ejercicio de darse manija en las heridas pues es tan estéril como arar en el desierto. La MUD no ha sido ni parecida a la Coordinadora Democrática, de infausta recordación, que comenzó como un instrumento inteligente y acabó siendo un patio de improvisaciones. Del propio seno de la MUD saldrá una estrategia que atienda las exigencias de los tiempos que corren. Lo hizo antes, con éxito, y lo hará de nuevo. Sólo apunto que el calendario corre, que no hay tiempo que perder. Quien madruga recoge agua clara. Y si de algo sabe la revolución bonita es de madrugarnos.
soledadmorillobelloso@gmail.com
@solmorillob
Soledad Morillo Belloso
La salida sólo es electoral
El Universal. Caracas, 8 de agosto de 2014
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