Para ser sincero, le confieso que no sé cómo abrir esta misiva: con el encabezamiento civil “Estimado señor Cabello” o “Distinguido capitán Cabello” o “Eminente señor presidente”. Como no soy sino un conciudadano de los millones que hay en nuestro país, opto por la civilidad: Estimado señor Cabello: me voy a referir a unas declaraciones suyas que leí en la prensa nacional del día jueves, bajo el título “Cabello pide que militancia se sincere”. Usted empieza diciendo: “No hay uno más crítico que nosotros mismos, el presidente Chávez era el primer crítico pero comenzaba criticándose él primero”.
Añadió: “Nosotros todos los días criticamos y tratamos de buscar ser por lo menos un poquito mejores para parecernos a Chávez”. Inmediatamente después usted señala: “Como triunfos propios las críticas que se hacen del chavismo al chavismo” y que nosotros que tenemos diferencias fundamentales con el “proyecto en marcha” estamos locos por asesinar al compañero Nicolás Maduro. Continúa usted: “La revolución trabaja como una tormenta de ideas para hacer y construir patria. En cambio, la derecha (o sea nosotros) ni siquiera siente amor por el pueblo, ellos solo reciben órdenes desde Estados Unidos y obedecen como unos lacayos”. Como yo y más o menos la mitad de mis conciudadanos somos críticos de la “revolución” y del “socialismo” y usted y sus compinches nos tildan permanentemente con los epítetos más groseros, estoy acostumbrado a escuchar los insultos cotidianos que ustedes nos dedican desde los innumerables medios de comunicación que siguen acumulando en su afán de establecer definitivamente la “hegemonía comunicacional”. Pero yo he decidido no calarme más ese tratamiento denigrante.
Usted es ciudadano como yo, pero el hecho de pertenecer a una de las corrientes del pensamiento político venezolano no le da el derecho de despreciarme (y a millones más) en nuestra condición ciudadana y humana. Los que somos partidarios de la Alternativa Democrática defendemos la civilidad. Hasta donde yo puedo recordar, cuando hemos criticado políticas y anuncios del gobierno y de su partido obediente, nunca hemos utilizado el ataque civilista y ad personam. Mi militancia antitotalitaria es tan antigua que encuentro sus raíces en los últimos años de mi bachillerato y ciertamente durante mis tiempos de estudiante universitario. Ello se explica porque pertenezco a la generación que empezó a indagar acerca de los orígenes del nazismo en el pueblo alemán. Estudiamos y peleamos con todas nuestras fuerzas para aclarar la historia de nuestro pueblo y hacer públicos todos los resultados de nuestros estudios y discusiones, incluso los que surgieron de las conversaciones con las generaciones anteriores a nosotros.
Uno de los peores instrumentos comunicacionales que la dirigencia del PSUV, el gobierno y sus demás instituciones, incluyendo a los militares, es la reiterada invención de que nosotros estemos implicados no solamente en promover un golpe de Estado sino hasta el magnicidio del presidente de la República. De todas las denuncias que se han hecho en los tres lustros de su permanencia en el poder cuasi absoluto no existe ni una sola prueba comprobable ni mucho menos testigos reales. En una lamentable cadena hace como dos semanas el psiquiatra-alcalde Jorge Rodríguez acusó con nombre y apellido a conciudadanos venezolanos de larga y limpia actividad política. En los días siguientes tanto María Corina Machado como Pedro Mario Burelli, Diego Arria, Gustavo Tarre Briceño y últimamente hasta Henrique Salas Romer presentaron suficientes pruebas de que la acusación de Rodríguez no se basaba en ninguna investigación, sino que surgieron de una interpretación gratuita y fantasiosa de unos cuantos correos que el Sebin había copiado o tal vez inventado.
Pero ustedes han presentado estas suspicacias como si todo lo que afirmaron fuese comprobado. Y como ustedes han hecho del Poder Legislativo y del Poder Judicial brazos del Poder Ejecutivo, para no hablar del Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo, nunca se han realizado investigaciones serias en torno a sus denuncias.
Hay una denuncia adicional que es la de tildarnos de lacayos de los servicios secretos del imperio. Es otra forma de ofender a los ciudadanos en su dignidad. Hasta donde yo recuerde la única denuncia que nosotros hemos sostenidamente mantenido es la subordinación de muchas parcelas de nuestro sistema político, incluyendo las Fuerzas Armadas, a los mandatos de Cuba. Es difícil de creer que ustedes hayan aceptado esa sumisión a lo que manden los hermanos Castro si uno de los objetivos más reiterados por el comandante eterno fue la soberanía de la República y del pueblo.
Para que usted pueda divertirse me permito citarle un pensamiento-afirmación de la filósofa alemana Hannah Arendt: “Es decisivo que un gobierno totalitario sea diferente de dictaduras y tiranías. La habilidad de distinguir entre lo primero y lo segundo es, de ninguna manera, un tópico académico que podría ser con seguridad dejado para los ‘teóricos’, pues la dominación totalitaria es la única forma de gobierno con la que la coexistencia no es posible.” El manejo de los asuntos públicos y políticos por parte del “comando político de la revolución” es una vez más una comprobación empírica de lo expresado en esta frase.
Le escribo esta carta porque estoy profundamente convencido de que el restablecimiento de la democracia implica adecentar las formas y los métodos de comunicarnos como ciudadanos que ustedes han denigrado. Esta es una tarea en la que debemos estar permanentemente tanto la Alternativa Democrática como los que están en el poder.
A lo mejor peco de ingenuo, pero es mi profunda convicción de que uno de los modos de convivir implica que podamos decirnos la verdad.
Firma: Heinz R. Sonntag, Dr. En Ciencia Social, Profesor Titular de Sociología de la Universidad Central de Venezuela.
Heinz Sonntag
Carta abierta al presidente de la Asamblea
El Nacional. Caracas, 9 de julio de 2014
miércoles, 9 de julio de 2014
Rogelio Núñez: ¿Quién gobierna en Venezuela?
La desaparición de un líder carismático como Hugo Chávez (marzo de 2013) unido al ascenso de un dirigente con menor llegada entre la población como Nicolás Maduro ha provocado un vacío de poder en Venezuela que en 2014 está siendo cubierto con la conformación, de facto, de un triunvirato (Maduro-Diosado Cabello y Nicolás Ramírez) respaldado por el régimen castrista de Cuba.
Llenar el vacío de de Chávez no era fácil ni para Maduro ni para cualquier otro dirigente que hubiera sido designado por Comandante. Mucho menos Maduro quien carace de carisma y no es un líder destacado dentro del chavismo.
El propio canciller Elías Jaua lo ha reconocido alguna vez: “Nadie, ningún militante bolivariano, chavista, puede desconocer lo grave, lo complejo que significa no tener al comandante Chávez al frente de la Revolución Bolivariana”.
Por eso, ese vacío ha sido finalmente llenado por un triunvirato como señala Alfredo Keller, director de la firma de análisis de opinión pública Alfredo Keller y Asociados, quien ratifica que “es obvio que Nicolás Maduro no ha podido instaurar un Gobierno personalista, como lo tuvo Chávez. Aquí lo que hay es un triunvirato, donde cada uno necesita del otro. El chavismo se ha convertido en una generación de intereses, donde predomina la tensión interna por la ausencia del líder que los cohesionaba”.
¿En quién se apoya Maduro?
Tras la ruptura con Jorge Giordani y el grupo que le rodeaba (los que califican de ortodoxos), Maduro, más solo y aislado que nunca, se ha visto obligado a apoyarse en cuatro pilares para sostener su régimen.
Estos grupos son los sectores chavistas fieles al mandato del líder fallecido que legitimó a Maduro como sucesor; el sector que agrupa a una parte muy importante de los militares y que lidera Diosdado Cabello y el grupo más tecnocrático cercano a Rafael Ramírez. Desde fuera el régimen cuenta con el respaldo de la Cuba de Raúl Castro.
1-. El grupo de Maduro
Es el grupo más debilitado por el desgaste que ha ido sufriendo Maduro en este año largo de gobierno.
Su fortaleza reside en que mantiene la legitimidad de haber sido escogido por Chávez y que respaldarlo supone para Cabello y Ramírez, así como para Cuba, no introducir más elementos de inestabilidad.
Uno de sus principales aliados es el canciller Elías Jaua, así como la gente de Cilia Flores, su esposa, y de Aristóbulo Istúriz.
Para todos ellos la consigna es respaldar sin fisuras a Maduro.
El vicepresidente para la región central del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Elías Jaua, sostenía hace pocos días “que el liderazgo del presidente no ha sido cuestionado. El chavismo siempre ha sido una fuerza muy autocrítica. Y algunos compañeros que ocuparon altas responsabilidades, al ser separados de sus cargos, emitieron sus opiniones de manera pública. Pero eso en ningún lugar cuestiona ni la unidad del chavismo ni nuestro aglutinamiento en torno al presidente Maduro”.
2-. El sector de Cabello
Cabello encabeza a una de las familias más importantes del régimen, la vinculada con sectores del ejército que mantienen vínculos económicos con el sector conocido como “boliburguesía”.
Su prioridad es doble: lo primero, sostener en pie un régimen del cual se benefician económicamente lo cual les ha llevado a ser partidarios de mantener posiciones muy duras con respecto a la oposición. Es sin duda uno de los responsables del fracaso de las negociaciones y diálogo con el antichavismo.
Ese objetivo de mantener en pie al régimen es lo que provoca que, al menos de forma coyuntural, Cabello, rival de Maduro, apoye en la actual situación al presidente.
Y la segunda prioridad de Cabello consiste en evitar que el régimen profundice el giro intervencionista y cercano a la ortodoxia comunista defendida por Giordani.
Como señala Agustín Blanco Muñoz, “en esta revolución predomina una cúpula militar coordinada por Diosdado Cabello, que tiene como centro de operaciones el alto mando militar revolucionario, en conexión con el G2 cubano. Junto a este mando-poder se coloca el civil que, bajo la conducción de Maduro en medio de su minusvalía, cuenta con el asesoramiento permanente de los hermanos Castro. Del mando-poder militar-civil emanan las directrices de esta dictadura-revolución”.
Maduro muy debilitado no ha tenido más remedio que recostarse en Cabello. Por ejemplo, los últimos nombramientos en el Alto Mando habrían reforzado el control que tiene el Presidente de la Asamblea.
El analista militar Eduardo Guzmán Pérez considera que el gran triunfador es Diosdado Cabello, que recuperó prestigio en la en la Fuerza Armada y cuya ala salió fortalecida por la reubicación de oficiales. Aseguró que un aliado importante de Cabello es el general en jefe (Ej.) Vladimir Padrino López, quien está al frente del Comando Estratégico Operacional.
3-. La tecnocracia de Rafael Ramírez
Ramírez y su grupo tecnocrático ha salido fortalecido tras ser ratificado esta misma semana por Nicolás Maduro. El presidente informó personalmente la noche de este martes que el vicepresidente para el Área Económica y ministro de Petróleo y Minas “se queda en el Gabinete económico”.
De esta forma el mandatario nacional no solo ratificó a Ramírez en el cargo sino que además salió al paso a los rumores según los cuales el también presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) saldría de la estatal petrolera.
Durante su programa “En contacto con Maduro”, transmitido por Venezolana de Televisión, el jefe de Estado recordó que Ramírez está “al frente de la ofensiva económica” y denunció que los rumores forman parte de una “campaña brutal” contra el vicepresidente del Área Económica con el fin de “destruirlo”.
“No se va Rafael Ramírez. Rafael Ramírez se queda, porque él es el líder del gabinete económico, del equipo económico, y el objetivo es destruirlo porque saben que nuestra estrategia es correcta”, aseguró el Presidente, quien agregó que el ministro está sosteniendo reuniones importantes en el sector financiero con el propósito de superar los problemas económicos que, a su juicio, son generados por la guerra económica.
Ramírez representa el poder económico que está en sus manos ya que controla el ministerio de Petróleo y Minería, la presidente de PDVSA y es vicepresidente del Área Económica. Los entes que manejan los fondos de la Nación, con la excepción del Seniat, están bajo su control. Nelson Merentes, presidente del Banco Central de Venezuela (BCV) es uno de sus principales apoyos. También domina Cencoex y las superintendencias.
Ramírez va a ser el encargado de llevar a cabo el esperado ajuste. ¿En qué va a consistir ese ajuste?
La analista Anabela Abadi señala que no “va eliminar el control de cambios (las restricciones para comprar y vender libremente divisas), sino que viene un nuevo sistema con un tipo de cambio único. Si suponemos que se aplicará un sistema de bandas, el tipo de cambio fluctuará entre un piso y un techo fijados por el propio Gobierno Central. Además, el Gobierno Central seguiría controlando los montos asignados. Por lo tanto, la unificación cambiaria no será una liberación del control de cambio”.
Por ahora el ministro ha ido adelantando algunas cosas. “Vamos a ir a un sistema de convergencia cambiaria (…) Hacia un sistema de bandas Manejar tres tipos de cambio es muy complejo”, ha dicho Ramírez en entrevista televisiva.
Ramírez está negociando el ajuste con Fedecámaras y Conindustria y su reciente viaje a Londres, habría sido para exponer los planes que incluirían también una nueva devaluación, vía unificación cambiaria, incremento de productos básicos, liberación tarifarias de la electricidad, telecomunicaciones, y ajustes en metro y reducción de programas sociales.
Como apunta también Rubén Marcano “la unificación cambiaria es un hecho, y está a la vuelta de la esquina.Quiere decir, que los tres sistemas actuales (Cencoex, Sicad I y II), desaparecerán, para dar vida a un nuevo tipo de cambio, que rondará entre 25 a 35 bolívares, de acuerdo a las proyecciones de los pesos pesados en el gabinete económico, Rafael Ramírez y Nelson Merentes. Se cree que para el último cuatrimestre del año, el tipo de cambio estará vigente. Con eso se desatará la madre de todas las devaluaciones, y cuidado si no se lleva por los cachos al récord impuesto por CAP II”.
4-. El apoyo de la Cuba de los Castro
El futuro del régimen castrista y de las reformas que está impulsando dependen de la existencia de una Venezuela aliada y en calma. Por eso Raúl Castro mantiene un apoyo explícito al régimen chavista y colabora en el giro reformista, alejado de la ortodoxia comunista, que está a punto de emprender Maduro en un proceso que guarda importantes paralelismo con el que encabeza Castro en Cuba.
Se trata, por lo tanto, de un doble apoyo, económico y político.
En lo político, el presidente de Cuba, Raúl Castro, defendió al Gobierno venezolano y ha resaltado os logros de la revolución bolivariana frente a lo que considera intentos del “imperialismo” y de los “oligarcas” de derrocar al presidente Nicolás Maduro.
“Venezuela merece nuestro más resuelto apoyo”, dijo Castro durante un discurso en un acto con organizaciones sociales celebrado en el marco de la cumbre del G77 y China, que tiene lugar este fin de semana en la localidad boliviana de Santa Cruz (este).
En el aspecto económico la llegada de Orlando Borrego, un cubano que va a asesor al gobierno de Maduro en temas económicos, es otra Muestra del apoyo cubano al proceso de reformas y ajuste. Algunos analistas como María Teresa Romero ya señalan que si “en materia política, se afianzará la manu militari y con ello la violencia y la guerra civil de baja intensidad, subrepticia, ya existente en el país. En cuanto a estrategia económica, igual que China y otros comunismos modernos, lo que viene es el capitalismo salvaje con todo y programa de ajuste incluido”.
Ahora, a corto plazo, el régimen, apoyado en esos cuatro pilares, debe afrontar momentos muy delicados: la puesta en marcha del ajuste y el reparto de las área de influencia y poder durante la celebración del III Congreso del PSUV.
Rogelio Núñez
¿Quién gobierna en Venezuela?
INFOLATAM. Madrid, 9 de julio de 2014
Llenar el vacío de de Chávez no era fácil ni para Maduro ni para cualquier otro dirigente que hubiera sido designado por Comandante. Mucho menos Maduro quien carace de carisma y no es un líder destacado dentro del chavismo.
El propio canciller Elías Jaua lo ha reconocido alguna vez: “Nadie, ningún militante bolivariano, chavista, puede desconocer lo grave, lo complejo que significa no tener al comandante Chávez al frente de la Revolución Bolivariana”.
Por eso, ese vacío ha sido finalmente llenado por un triunvirato como señala Alfredo Keller, director de la firma de análisis de opinión pública Alfredo Keller y Asociados, quien ratifica que “es obvio que Nicolás Maduro no ha podido instaurar un Gobierno personalista, como lo tuvo Chávez. Aquí lo que hay es un triunvirato, donde cada uno necesita del otro. El chavismo se ha convertido en una generación de intereses, donde predomina la tensión interna por la ausencia del líder que los cohesionaba”.
¿En quién se apoya Maduro?
Tras la ruptura con Jorge Giordani y el grupo que le rodeaba (los que califican de ortodoxos), Maduro, más solo y aislado que nunca, se ha visto obligado a apoyarse en cuatro pilares para sostener su régimen.
Estos grupos son los sectores chavistas fieles al mandato del líder fallecido que legitimó a Maduro como sucesor; el sector que agrupa a una parte muy importante de los militares y que lidera Diosdado Cabello y el grupo más tecnocrático cercano a Rafael Ramírez. Desde fuera el régimen cuenta con el respaldo de la Cuba de Raúl Castro.
1-. El grupo de Maduro
Es el grupo más debilitado por el desgaste que ha ido sufriendo Maduro en este año largo de gobierno.

Cabello encabeza a una de las familias más importantes del régimen, la vinculada con sectores del ejército que mantienen vínculos económicos con el sector conocido como “boliburguesía”.
Uno de sus principales aliados es el canciller Elías Jaua, así como la gente de Cilia Flores, su esposa, y de Aristóbulo Istúriz.
Para todos ellos la consigna es respaldar sin fisuras a Maduro.
El vicepresidente para la región central del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Elías Jaua, sostenía hace pocos días “que el liderazgo del presidente no ha sido cuestionado. El chavismo siempre ha sido una fuerza muy autocrítica. Y algunos compañeros que ocuparon altas responsabilidades, al ser separados de sus cargos, emitieron sus opiniones de manera pública. Pero eso en ningún lugar cuestiona ni la unidad del chavismo ni nuestro aglutinamiento en torno al presidente Maduro”.
2-. El sector de Cabello
Cabello encabeza a una de las familias más importantes del régimen, la vinculada con sectores del ejército que mantienen vínculos económicos con el sector conocido como “boliburguesía”.
Su prioridad es doble: lo primero, sostener en pie un régimen del cual se benefician económicamente lo cual les ha llevado a ser partidarios de mantener posiciones muy duras con respecto a la oposición. Es sin duda uno de los responsables del fracaso de las negociaciones y diálogo con el antichavismo.
Ese objetivo de mantener en pie al régimen es lo que provoca que, al menos de forma coyuntural, Cabello, rival de Maduro, apoye en la actual situación al presidente.
Y la segunda prioridad de Cabello consiste en evitar que el régimen profundice el giro intervencionista y cercano a la ortodoxia comunista defendida por Giordani.
Como señala Agustín Blanco Muñoz, “en esta revolución predomina una cúpula militar coordinada por Diosdado Cabello, que tiene como centro de operaciones el alto mando militar revolucionario, en conexión con el G2 cubano. Junto a este mando-poder se coloca el civil que, bajo la conducción de Maduro en medio de su minusvalía, cuenta con el asesoramiento permanente de los hermanos Castro. Del mando-poder militar-civil emanan las directrices de esta dictadura-revolución”.
Maduro muy debilitado no ha tenido más remedio que recostarse en Cabello. Por ejemplo, los últimos nombramientos en el Alto Mando habrían reforzado el control que tiene el Presidente de la Asamblea.
El analista militar Eduardo Guzmán Pérez considera que el gran triunfador es Diosdado Cabello, que recuperó prestigio en la en la Fuerza Armada y cuya ala salió fortalecida por la reubicación de oficiales. Aseguró que un aliado importante de Cabello es el general en jefe (Ej.) Vladimir Padrino López, quien está al frente del Comando Estratégico Operacional.
3-. La tecnocracia de Rafael Ramírez
Ramírez y su grupo tecnocrático ha salido fortalecido tras ser ratificado esta misma semana por Nicolás Maduro. El presidente informó personalmente la noche de este martes que el vicepresidente para el Área Económica y ministro de Petróleo y Minas “se queda en el Gabinete económico”.
De esta forma el mandatario nacional no solo ratificó a Ramírez en el cargo sino que además salió al paso a los rumores según los cuales el también presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) saldría de la estatal petrolera.
Durante su programa “En contacto con Maduro”, transmitido por Venezolana de Televisión, el jefe de Estado recordó que Ramírez está “al frente de la ofensiva económica” y denunció que los rumores forman parte de una “campaña brutal” contra el vicepresidente del Área Económica con el fin de “destruirlo”.
“No se va Rafael Ramírez. Rafael Ramírez se queda, porque él es el líder del gabinete económico, del equipo económico, y el objetivo es destruirlo porque saben que nuestra estrategia es correcta”, aseguró el Presidente, quien agregó que el ministro está sosteniendo reuniones importantes en el sector financiero con el propósito de superar los problemas económicos que, a su juicio, son generados por la guerra económica.
Ramírez representa el poder económico que está en sus manos ya que controla el ministerio de Petróleo y Minería, la presidente de PDVSA y es vicepresidente del Área Económica. Los entes que manejan los fondos de la Nación, con la excepción del Seniat, están bajo su control. Nelson Merentes, presidente del Banco Central de Venezuela (BCV) es uno de sus principales apoyos. También domina Cencoex y las superintendencias.
Ramírez va a ser el encargado de llevar a cabo el esperado ajuste. ¿En qué va a consistir ese ajuste?
La analista Anabela Abadi señala que no “va eliminar el control de cambios (las restricciones para comprar y vender libremente divisas), sino que viene un nuevo sistema con un tipo de cambio único. Si suponemos que se aplicará un sistema de bandas, el tipo de cambio fluctuará entre un piso y un techo fijados por el propio Gobierno Central. Además, el Gobierno Central seguiría controlando los montos asignados. Por lo tanto, la unificación cambiaria no será una liberación del control de cambio”.
Por ahora el ministro ha ido adelantando algunas cosas. “Vamos a ir a un sistema de convergencia cambiaria (…) Hacia un sistema de bandas Manejar tres tipos de cambio es muy complejo”, ha dicho Ramírez en entrevista televisiva.
Ramírez está negociando el ajuste con Fedecámaras y Conindustria y su reciente viaje a Londres, habría sido para exponer los planes que incluirían también una nueva devaluación, vía unificación cambiaria, incremento de productos básicos, liberación tarifarias de la electricidad, telecomunicaciones, y ajustes en metro y reducción de programas sociales.
Como apunta también Rubén Marcano “la unificación cambiaria es un hecho, y está a la vuelta de la esquina.Quiere decir, que los tres sistemas actuales (Cencoex, Sicad I y II), desaparecerán, para dar vida a un nuevo tipo de cambio, que rondará entre 25 a 35 bolívares, de acuerdo a las proyecciones de los pesos pesados en el gabinete económico, Rafael Ramírez y Nelson Merentes. Se cree que para el último cuatrimestre del año, el tipo de cambio estará vigente. Con eso se desatará la madre de todas las devaluaciones, y cuidado si no se lleva por los cachos al récord impuesto por CAP II”.
4-. El apoyo de la Cuba de los Castro
El futuro del régimen castrista y de las reformas que está impulsando dependen de la existencia de una Venezuela aliada y en calma. Por eso Raúl Castro mantiene un apoyo explícito al régimen chavista y colabora en el giro reformista, alejado de la ortodoxia comunista, que está a punto de emprender Maduro en un proceso que guarda importantes paralelismo con el que encabeza Castro en Cuba.
Se trata, por lo tanto, de un doble apoyo, económico y político.
En lo político, el presidente de Cuba, Raúl Castro, defendió al Gobierno venezolano y ha resaltado os logros de la revolución bolivariana frente a lo que considera intentos del “imperialismo” y de los “oligarcas” de derrocar al presidente Nicolás Maduro.
“Venezuela merece nuestro más resuelto apoyo”, dijo Castro durante un discurso en un acto con organizaciones sociales celebrado en el marco de la cumbre del G77 y China, que tiene lugar este fin de semana en la localidad boliviana de Santa Cruz (este).
En el aspecto económico la llegada de Orlando Borrego, un cubano que va a asesor al gobierno de Maduro en temas económicos, es otra Muestra del apoyo cubano al proceso de reformas y ajuste. Algunos analistas como María Teresa Romero ya señalan que si “en materia política, se afianzará la manu militari y con ello la violencia y la guerra civil de baja intensidad, subrepticia, ya existente en el país. En cuanto a estrategia económica, igual que China y otros comunismos modernos, lo que viene es el capitalismo salvaje con todo y programa de ajuste incluido”.
Ahora, a corto plazo, el régimen, apoyado en esos cuatro pilares, debe afrontar momentos muy delicados: la puesta en marcha del ajuste y el reparto de las área de influencia y poder durante la celebración del III Congreso del PSUV.
Rogelio Núñez
¿Quién gobierna en Venezuela?
INFOLATAM. Madrid, 9 de julio de 2014
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