Reporta Nelson Bocaranda en sus runrunes de hoy que hay militantes de base del PSUV en Antímano y otros barrios populares de Caracas quejándose por la imposición del cogollo en la designación de delegados para el Congreso que dicho partido de gobierno e instrumento de la dictadura celebrará a fines de este mes. Culpan en concreto a dos capitostes de la dictadura, de triste recordación nacional, a saber: Freddy Bernal y el inefable Jorge Rodrígeuez por imponer a los suyos. Rodríguez, en un clásico ejemplo de nepotismo, a su hermana. De cuyos atributos y virtudes no caben duda, pues comparte a plenitud el predicamente de su hermano respecto a la razón de Estado: el Poder está por encima de la justicia. Y punto. Principio que aplican, como suelen decir los ex miembros de alguno de los componentes de la FAN: "a lo interno" y "a lo externo".
No es un consuelo pensar que ellos, por lo menos discuten, proponen, imponen y celebran su congreso. Que relegitiman sus estructuras, así sea formalmente y dientes afuera. Y que discuten, así el resultado de dichas discusiones no valga lo que un perro muerto. En cambio la oposición, o, digamos, los partidos a cargo de ejercer formalmente la contraparte de la dictadura, con el pretexto del multicolorismo, multiopinionismo y multitendencialismo propios de demócratas ni se reúne, ni se discute, ni se decide frente a sus bases, tomando en consideración sus opiniones y anhelos. Cogollismo puro y rancio. En 14 años, los mismos secretarios generales, más que dirigentes propietarios monopólicos de sus franquicias. Exactamente como sucede con el cogollo al cuadrado, cogollo de cogollos, la MUD.
Ni una tesis a ser discutida en las bases, ni un programa a ser diseñado en meses de ardorosos encuentros, ni una mínima gota de democratismo. Ni una elemental discusión decisoria para definir si es partido o franquicia, secretariado político o gerencia de negocios. De modo que por chimbo y atrabiliario que sea el congreso del PSUV, debo confesar mi envidia. ¿Quién le tiene miedo a la democracia, nosotros o ellos?
El Psuv va a su congreso
Antonio Sánchez García
TwitLonger. 0 de junio de 2014
martes, 10 de junio de 2014
Ricardo Combellas: El apego al poder
El último presidente latinoamericano que ha planteado, cierto que sibilinamente, la posibilidad de reformar la Constitución para establecer la reelección indefinida y así continuar en el poder es el ecuatoriano Rafael Correa. Con tal iniciativa se incorporaría Correa a la larga lista de altos mandatarios que en la historia de nuestros pueblos ha seguido tal camino, que se remonta por cierto a los mismos días aurorales de sus flamantes repúblicas. Y ello no solo ocurre con presidentes de claro talante autoritario (no prejuzgo a Correa, cuyo gobierno ha sido en muchos aspectos positivo), sino también con aquellos que en su gestión de gobierno mostraron un indiscutible talante democrático. Tal fue el caso del presidente Cardoso de Brasil, pues desde la asamblea constituyente del año 1988, de la que fue miembro, argumentó en contra de la reelección, lo cual varió una vez en el cargo, cuando asintió una reforma constitucional que autorizaba su reelección para el siguiente período.
Cierto que hemos avanzado en estas latitudes en la lucha por el predominio del "gobierno de las leyes" sobre el "gobierno de los hombres", pero en este punto seguimos siendo altamente vulnerables. Soy de los que comparten la tesis de la reelección inmediata y por una sola vez del jefe del Estado en los sistemas presidenciales, pero lamentablemente se constata que no ha sido una barrera de contención para la aspiración de algunos hombres, en particular los personalismos autoritarios, por perpetuarse en el poder. En efecto, las barreras constitucionales, así se vulneren principios fundamentales como el de la alternabilidad, no han sido óbice para convocar al pueblo y solicitar la reforma constitucional tan anhelada. Se configura lo que el constitucionalista italiano Luigi Ferrajoli denomina como "democracia plebiscitaria", para distinguirla de la "democracia constitucional", regida por el respeto a los derechos humanos, la despersonalización del poder y el equilibrio entre las diversas ramas del poder público.
Siempre surgirán argumentos que justifiquen los caprichos de los hombres poderosos, en definitiva todos reveladores de ese anhelo que los invade, y que sólo es capaz de comprender la psicología profunda, por disfrutar y nunca abandonar el dulce elixir del poder, una forma de alienación humana invasiva e irracional que se apodera del ego y lo potencializa al extremo del cultivo de sentimientos cautivantes, cuya abandono solo produce en los que los padecen soledad, desesperación y tristeza. En suma, estamos frente a una cruda realidad demoníaca, el egoísmo encarnado en el poder, que sitúa en quien sufre tamaña patología por encima del común de los mortales, que deben rendirse ante los efectos anestésicos de sus virtudes pretendidamente sobrehumanas.
Las repúblicas, tanto las antiguas como las modernas, han constituido hasta ahora la forma de gobierno más exitosa contra los excesos deletéreos del poder y los poderosos, pues cultivan las virtudes morales y colocan el bien común por encima del egoísmo que tanto tienta a los humanos. En una república moderna, libertaria pero también social, donde la Constitución se respete y hasta venere como el escudo de las libertades ciudadanas, prospera el imperio del Derecho y se fortalecen nuestras garantías políticas y jurídicas. Tenía razón Bolívar, y mil veces vale la pena ser citado: "La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía".
ricardojcombellas@gmail.com
Cierto que hemos avanzado en estas latitudes en la lucha por el predominio del "gobierno de las leyes" sobre el "gobierno de los hombres", pero en este punto seguimos siendo altamente vulnerables. Soy de los que comparten la tesis de la reelección inmediata y por una sola vez del jefe del Estado en los sistemas presidenciales, pero lamentablemente se constata que no ha sido una barrera de contención para la aspiración de algunos hombres, en particular los personalismos autoritarios, por perpetuarse en el poder. En efecto, las barreras constitucionales, así se vulneren principios fundamentales como el de la alternabilidad, no han sido óbice para convocar al pueblo y solicitar la reforma constitucional tan anhelada. Se configura lo que el constitucionalista italiano Luigi Ferrajoli denomina como "democracia plebiscitaria", para distinguirla de la "democracia constitucional", regida por el respeto a los derechos humanos, la despersonalización del poder y el equilibrio entre las diversas ramas del poder público.
Siempre surgirán argumentos que justifiquen los caprichos de los hombres poderosos, en definitiva todos reveladores de ese anhelo que los invade, y que sólo es capaz de comprender la psicología profunda, por disfrutar y nunca abandonar el dulce elixir del poder, una forma de alienación humana invasiva e irracional que se apodera del ego y lo potencializa al extremo del cultivo de sentimientos cautivantes, cuya abandono solo produce en los que los padecen soledad, desesperación y tristeza. En suma, estamos frente a una cruda realidad demoníaca, el egoísmo encarnado en el poder, que sitúa en quien sufre tamaña patología por encima del común de los mortales, que deben rendirse ante los efectos anestésicos de sus virtudes pretendidamente sobrehumanas.
Las repúblicas, tanto las antiguas como las modernas, han constituido hasta ahora la forma de gobierno más exitosa contra los excesos deletéreos del poder y los poderosos, pues cultivan las virtudes morales y colocan el bien común por encima del egoísmo que tanto tienta a los humanos. En una república moderna, libertaria pero también social, donde la Constitución se respete y hasta venere como el escudo de las libertades ciudadanas, prospera el imperio del Derecho y se fortalecen nuestras garantías políticas y jurídicas. Tenía razón Bolívar, y mil veces vale la pena ser citado: "La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía".
ricardojcombellas@gmail.com
El apego al poder
Ricardo Combellas
El Universal. Caracas, 10 de junio de 2014
Eddie Ramírez: ¿El legado de Chirinos?
Muchos revolucionarios fueron atendidos por el siquiatra perverso. Edmundo Chirinos fue un manipulador de la mente que al parecer llegó a tener influencia sobre la cúpula roja. Su principal cliente del diván fue el comandante eterno, a quien le potenció sus ínfulas de grandeza y la manía persecutoria. Es de presumir que otros jerarcas del régimen asistieron a su consultorio o al menos se contagiaron de sus prédicas. Como hoy en día no es aceptable el argumento de que obedecían órdenes, a la hora de ser juzgados quizá algunos intentarán alegar que no eran responsables de sus actos.
Los siguientes ejemplos ilustran algunos casos de aparente insania mental. ¿Está en sus cabales quien afirma que al supremo le inocularon el cáncer o está doblemente trastornado ya que esa inventada inoculación solo la podrían aplicar los médicos panas de Fidel que lo atendieron en Cuba? Otro caso de aparente locura, para hablar en criollo, es sostener que el asesinato de Eliécer Otayza fue por motivos políticos. Es decir que los chamos malandros de un barrio recibieron dinero del imperio y de la ultra derecha para segar la vida de un personaje de cuarta quinta fila.
¿Está tocado del techo quien asevera que los gringos quieren invadirnos para apoderarse de nuestro petróleo, cuando Estados Unidos tiene muchas fuentes de abastecimiento de crudo de buena calidad y de suministro seguro? Quizá esta hipótesis la formuló alguien que piensa estamos en la época de la II Guerra Mundial.
¿Quién fue el aparente trastornado que invitó a Miraflores, trasladado en avión fletado por una gobernación, a un sindicalista con un gran prontuario delictual, que al salir del palacio fue asesinado por unos sicarios? ¿Tienen una teja rodada los jueces que dictaron sentencias aberrantes en contra de Simonovis, Erasmo Bolívar, Marco Hurtado, Héctor Robain, Luis Molina, los Guevara y otros cientos más? ¿Es perversidad o locura sentenciar que discursos llamando a manifestar pacíficamente son mensajes subliminales para incitar a la violencia, como es el caso contra Leopoldo López, y también dejar detenidos a estudiantes? ¿Y qué decir de quienes inventan magnicidios a tres por locha y señalan como asesina a la diputada María Corina Machado? ¿O de los guardias nacionales que reprimen violentamente a los estudiantes y declaran que actúan respetando los derechos humanos?
Corresponderá a juristas honestos y a competentes siquiatras demostrar que los responsables de los atropellos a la Constitución y a las leyes sí son imputables, ya que aunque tomaron decisiones locas, sus autores estaban conscientes del daño ocasionado a personas inocentes. En un país en donde muchos pretenden hacerse los locos, la justicia debe imponerse sobre la impunidad.
Como en botica: Somos defensores de la MUD ante ataques desconsiderados de algunos opositores, pero perderá influencia si la misma no amplía su composición y entiende que en estos momentos la contienda no es electoral. Solidaridad con nuestra diputada María Corina Machado, Pedro Mario Burelli y Diego Arria, citados sin ninguna base por una Fiscal que nunca se ocupó de investigar el asesinato de José Manuel Vilas que hemos denunciado reiteradamente ante su despacho. Otra ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!
eddiearamirez@hotmail.com
Los siguientes ejemplos ilustran algunos casos de aparente insania mental. ¿Está en sus cabales quien afirma que al supremo le inocularon el cáncer o está doblemente trastornado ya que esa inventada inoculación solo la podrían aplicar los médicos panas de Fidel que lo atendieron en Cuba? Otro caso de aparente locura, para hablar en criollo, es sostener que el asesinato de Eliécer Otayza fue por motivos políticos. Es decir que los chamos malandros de un barrio recibieron dinero del imperio y de la ultra derecha para segar la vida de un personaje de cuarta quinta fila.
¿Está tocado del techo quien asevera que los gringos quieren invadirnos para apoderarse de nuestro petróleo, cuando Estados Unidos tiene muchas fuentes de abastecimiento de crudo de buena calidad y de suministro seguro? Quizá esta hipótesis la formuló alguien que piensa estamos en la época de la II Guerra Mundial.
¿Quién fue el aparente trastornado que invitó a Miraflores, trasladado en avión fletado por una gobernación, a un sindicalista con un gran prontuario delictual, que al salir del palacio fue asesinado por unos sicarios? ¿Tienen una teja rodada los jueces que dictaron sentencias aberrantes en contra de Simonovis, Erasmo Bolívar, Marco Hurtado, Héctor Robain, Luis Molina, los Guevara y otros cientos más? ¿Es perversidad o locura sentenciar que discursos llamando a manifestar pacíficamente son mensajes subliminales para incitar a la violencia, como es el caso contra Leopoldo López, y también dejar detenidos a estudiantes? ¿Y qué decir de quienes inventan magnicidios a tres por locha y señalan como asesina a la diputada María Corina Machado? ¿O de los guardias nacionales que reprimen violentamente a los estudiantes y declaran que actúan respetando los derechos humanos?
Corresponderá a juristas honestos y a competentes siquiatras demostrar que los responsables de los atropellos a la Constitución y a las leyes sí son imputables, ya que aunque tomaron decisiones locas, sus autores estaban conscientes del daño ocasionado a personas inocentes. En un país en donde muchos pretenden hacerse los locos, la justicia debe imponerse sobre la impunidad.
Como en botica: Somos defensores de la MUD ante ataques desconsiderados de algunos opositores, pero perderá influencia si la misma no amplía su composición y entiende que en estos momentos la contienda no es electoral. Solidaridad con nuestra diputada María Corina Machado, Pedro Mario Burelli y Diego Arria, citados sin ninguna base por una Fiscal que nunca se ocupó de investigar el asesinato de José Manuel Vilas que hemos denunciado reiteradamente ante su despacho. Otra ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!
eddiearamirez@hotmail.com
¿El legado de Chirinos?
Eddie A. Ramírez S.
El Universal. Caracas, 10 de junio de 2014
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