jueves, 23 de abril de 2015

Axel Capriles: Los chinos intocables

Todo lo que tiene que ver con los chinos y el manejo del Fondo Chino es opaco. Lo que sí está claro es que prestan y se dan el vuelto y que ese vuelto, acumulado como deuda de la nación, va a parar a los bolsillos revolucionarios. Poco valen las denuncias repetidas, por más explícitos que sean los rastros. Los chinos y sus cómplices bolivarianos son intocables. Así se hizo evidente, por ejemplo, en la sentencia del Tribunal de Corts de Andorra, investigada y reseñada por Cuentas Claras Digital la semana pasada, con la cual los abogados de Diego Salazar lograron desbloquear los muy publicitados 200 millones de dólares del primo de Rafael Ramírez y otros funcionarios chavistas que habían sido congelados en 2012 por la Unidad de Inteligencia Financiera de Andorra.
La peregrina defensa se convierte en acusación al alegar el origen lícito de los fondos señalando expresamente que “existe un acuerdo entre el gobierno venezolano y el gobierno chino, otorgando el segundo un préstamo al primero con la condición de que el importe del préstamo se utilice para contratar empresas chinas para hacer los trabajos en Venezuela, y que Diego José Salazar Carreño fue quien consiguió la representación de las empresas chinas en Venezuela, llevándose la mayor parte, de lo que se desprende la existencia de una actividad empresarial real” (Cuentas Claras). Es decir, la nación recibe un empréstito condicionado a la contratación de unas empresas representadas por el primo y testaferro del presidente de Pdvsa y superministro de la revolución, quien es a la vez miembro del comité ejecutivo del Fondo Chino, y ello, en lugar de disparar las alarmas de la Contraloría venezolana, sirve a Andorra para dejar sin efecto las medidas cautelares. Nada mejor que endeudar a la nación para pagarse comisiones y darse contratos a sí mismo.

El discurso de la izquierda latinoamericana se ha nutrido durante toda su existencia de la denuncia del imperialismo y la corrupción norteamericana. Ahora Nicolás Maduro, Daniel Ortega y toda la banda populista de la izquierda revolucionaria son los más fervientes defensores y cómplices de una nueva forma de colonialismo, el imperialismo chino, llamado “blando” por ablandar las almas de los gobernantes con dólares en lugar de marines. El “neoextractivismo” chino es la nueva cara el despojo latinoamericano, la preservación de la dependencia. ¿Otra vez las venas abiertas? Que lo digan los agentes de inmigración en el aeropuerto de Maiquetía que le dan prioridad a las inmensas colas de chinos antes que a los venezolanos.             


Axel Capriles
Los chinos intocables
El Nacional. Caracas, 23 de abril de 2015

miércoles, 22 de abril de 2015

Marianella Salazar: Maduro “bypaseado”

Las diferencias entre Fidel y Rául Castro siempre fueron muy notables. Ahora que por razones biológicas el máximo líder de la revolución está fuera de circulación, que han desaparecido las humillaciones y el sometimiento a su hermano, Raúl se desquita a sus anchas. Para muestra, ¡lo impensable!: en la foto del apretón de mano, vemos a Raúl inclinarse ante Barack Obama, además de calificarlo de honesto y de tener la más firme disposición a normalizar las relaciones, logrará la flexibilización del embargo y, por si fuera poco, consiguió que sacaran a Cuba de la lista de Estados que protegen el terrorismo. Según nuestras fuentes, Raúl Castro aprovechará la cobarde masacre de los once militares colombianos a manos de la narcoguerrilla de las FARC para deslindarse de ella. Sabe que las negociaciones de paz están en pico de zamuro y la permanencia de los jefes guerrilleros, impartiendo órdenes desde La Habana, compromete el nuevo estatus como Estado libre de cualquier complicidad con el narcoterrorismo.
El bloqueo de dinero en un banco de Andorra ha sido la excusa perfecta para que los negociadores de las FARC no paguen sus gastos. Si hay algo que saben hacer muy bien los cubanos es cobrar facturas y con intereses. Raúl se está hartando de esa presencia, prefiere que regresen a Venezuela, para no perturbar las relaciones con “su nuevo mejor amigo”, Barack Obama.

En cuanto a Nicolás Maduro, se da el lujo de “baypasearlo” como le da la gana, no quiso reunirse con él en el marco de la Cumbre de Panamá, lo mandó a La Habana a perder el tiempo con Fidel, lo recibió por cinco minutos y de inmediato le echó ese embarque al vicepresidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros, Ramiro Valdés, para que le diera instrucciones. Según la fuente, Maduro pidió interceder con el papa Francisco –uno de los artífices del acercamiento Cuba-Estados Unidos– para que incluyera a Venezuela en la gira que hará en julio por tres países suramericanos, pero Valdés le dijo que hablara con Rafael Correa y con Evo Morales para que le buscaran una audiencia con el pontífice.
Los cubanos están ocupados haciendo lobby para que Francisco haga un toque técnico en Cuba y, de darse, no permitirán que Maduro se acerque, así como se lo impidieron a Hugo Chávez, que le rogó a Raúl para ver a Benedicto XVI, a pesar de que estaba moribundo, tratándose en la isla.
Raúl es más frío y astuto que su hermano, puede convertirse en el operador de los 700.000 barriles diarios que exportamos a Estados Unidos, si es que Venezuela rompe relaciones con el imperio y ocupemos la vacante que dejó Cuba, en la lista negra de países patrocinantes del terrorismo. Raúl que maneja todo en Venezuela, incluida la política exterior, les garantizará el suministro de petróleo venezolano a los norteamericanos y seguirá sacando las mejores ganancias.
 
Tic Tac
1-. Según fuentes militares, Ramiro Valdés estuvo recientemente en Venezuela –por unos cuatro días– con la excusa de que estaba un alto militar chino, pero su misión fue evaluar los altos mandos militares de la Fuerza Armada Bolivariana en caso de una invasión militar estadounidense.
2-. A los militares y a sus familiares no se les suspenderán sus dólares viajeros si van a Cuba, para que puedan raspar su cupo. Las restricciones impuestas por el Cencoex han tenido su impacto en el flujo de “turistas” hacia La Habana y los aviones de Cubana no salen full como antes.
3-. La próxima semana estaré atendiendo invitación de la Cámara de Economía Venezolana-Israelí para visitar ese país y asistir a la Feria Mundial, Agritech, que muestra la alta tecnología de Israel. La columna regresará el miércoles 6 de mayo.
 
Marianella Salazar
Maduro “bypaseado”
El Nacional. Caracas, 22 de abril de 2015

Cipriano Heredia S.: Hablemos de soberanía en serio: Guyana y el Esequibo

Con este mismo título, el Centro Popular de Formación Ciudadana (CPFC) realizó la semana pasada un concurrido foro en el Colegio de Ingenieros de Venezuela, en el cual participaron como ponentes el Embajador Sadio Garavini y la Dra. María Teresa Belandria, ambos especialistas en temas internacionales y conocedores a fondo de la realidad del caso Guyana en relación a NUESTRO Esequibo.
Como es bien sabido, la justa y legítima reclamación de Venezuela sobre el territorio del Esequibo se mantuvo firme y tomó un nuevo aire a raíz del “Acuerdo de Ginebra”, logrado bajo el Gobierno de Leoni en 1966, con el cual el país mantuvo viva la controversia y su aspiración para lograr una solución negociada pero con sólido fundamento legal. Desde ese entonces, con mayor o menor intensidad, todos los gobiernos de la democracia mantuvieron una actitud nacionalista e inequívoca respecto al tema. De hecho, mi generación estudió geografía nacional con un mapa donde aparecía el Esequibo con rayas, sobre el cual decía claramente “Territorio en Reclamación”, y en los años 80 el tema hasta se convirtió en ícono popular cuando un famoso grupo de rock nacional puso de moda una canción que coreaba “el Esequibo es mío, es tuyo, es tierra venezolana…
Pero esa posición histórica cambió bajo Chávez, quien en 2004 dio un giro público respecto al tema, expresando de manera abierta que no se opondría a que Guyana otorgara concesiones petroleras en ese territorio si eso contribuía al desarrollo de la región, lo cual hizo obviamente por sugerencia de Cuba y para ganarse el apoyo del Caribe, en función de su interés por tomar fuerza en el seno de la OEA. Con esta postura evidentemente la posición de Venezuela respecto a la controversia planteada se debilitó severamente, reforzando además la ventaja obvia de Guyana, siempre beneficiada por la situación de hecho, pero que aún así hasta ese momento se había abstenido de otorgar concesiones precisamente por la oposición de los gobiernos venezolanos anteriores.
Este hecho, que claramente constituye un punto de inflexión negativo para la pretensión histórica del país, ha sido sucedido por eventos recientes no menos graves. Es así como Guyana no sólo ha seguido otorgando concesiones petroleras a compañías transnacionales en la fachada atlántica del Esequibo, sino que ahora lo hace con el apoyo abierto y directo de todo el Caribe, e indirecto de USA, comprometiendo además cuantiosos recursos pesqueros de gran valor, más allá de las enormes reservas de petróleo liviano y gas que hay en la zona.
Pero el problema no termina allí. De hecho, lo más grave de lo explicado por Garavini y Belandria es que Guyana ha proyectado una fachada atlántica propia a partir de la costa del Esequibo que invade de manera inequívoca nuestro mar territorial y plataforma continental en la zona del Delta, lo cual constituye, sin duda, la amenaza más grave que se cierne sobre nuestro territorio en la actualidad.
Sin embargo, ante esta inaceptable actitud violatoria de nuestra soberanía, este Gobierno que se dice nacionalista no tiene una postura firme y clara. No hay campañas publicitarias para sensibilizar al país, ni se recogen firmas para que se deroguen las concesiones. Por el contrario, en un acto de vulgar entreguismo, el gobierno venezolano mira a los lados, y tan sólo se limita a mandarle carticas a las empresas que reciben las concesiones, en lugar de enviar contundentes notas de protesta al Estado que las otorga.
Decía la improvisada canciller de Maduro que le había “leído la cartilla” al Embajador de España en estos días. Esto, porque el Congreso de ese país (así como los de Chile y Colombia) recientemente exigió la liberación de los presos políticos en Venezuela. Para estos casos la canciller si habla de injerencia y violación de soberanía, pero es un manso cordero respecto a Guyana, que nos está arrebatando el territorio. Así de entreguista y antinacionalista es esta “revolución” que se envuelve en el tricolor nacional para adversar a sus enemigos ideológicos, pero no para combatir a los violadores de nuestro suelo. Eso es traición a la Patria.

Cipriano Heredia S.
Hablemos de soberanía en serio: Guyana y el Esequibo
Runrunes. Caracas, 22 de abril de 2015