sábado, 7 de marzo de 2015

Thays Peñalver: El genocidio político venezolano


Desde aquel día del 2002 en el que Hugo Chávez apareció en cadena de radio y televisión explicando que la oposición había comprado un misil para derribar su avión, había que tomárselo muy en serio. De hecho, la realidad es que había que tomarlo como cierto. Sí, como cierto, porque en política una acusación severa como esa no se puede tomar de otra manera. Es como el Servicio Secreto que protege al presidente Barak Obama que recibe 30 amenazas de muerte cada día ('The Telegraph') y cada una de ellas, por mas absurda que parezca debe ser tomada e investigada como "cosa cierta".Por eso la oposición debió tomar como cierta la acusación cuando el jefe de espionaje venezolano apareció en 2004, también en cadena de radio y televisión, informando de que la oposición mataría a Chávez con un súper Jet F-16. También cuando el jefe de espías explicó con lujo de detalles cómo la oposición usaría otro F-16 en 2008. Cuando decidió comprar ya aviones propios en 2010 para asesinar al presidente y cuando ya se acusó a la oposición de comprar nada menos que una flotilla de F-16 en 2014. Más serio aun cuando la oposición, ya evidentemente sin liquidez por haber comprado tanto avión sofisticado, sólo pudo comprar un avión de hélices para acometer la misma tarea, en el 2015.

Acusaciones hilarantes

Imaginen los amigos lectores que el presidente del Gobierno español aparece en una rueda de prensa, junto a los jefes militares, explicando que la oposición actual ha invertido 2.000 millones de euros en aviones a reacción e incluso que le han dado las coordenadas donde bombardearían los poderosos y sofisticados aviones. Ahora imagínese usted que va a los mapas de Google e introduce esas coordenadas para saber cuales eran los objetivos militares de la oposición y descubre que el único objetivo del bombardeo era el pueblito de Villamedianilla, en la provincia de Burgos. ¿Podía la oposición venezolana, económicamente arruinada, gastar el equivalente al presupuesto de educación primaria de Venezuela para comprar aviones F-16, con la finalidad de bombardear un pequeño pueblo de menos de 10 habitantes, como reza una de las acusaciones? No importa cuán hilarante sea la respuesta, porque lo importante es lo que buscaba la acusación y lo que pretendía que respondiera la oposición.
Revisemos la realidad, que no es otra que acometer un 'genocidio político'. El primer candidato presidencial en la era chavista, Henrique Salar Romer, y por quien votaron los venezolanos, hoy está exiliado por una de esas acusaciones de magnicidio. El segundo candidato presidencial también demócrata, Manuel Rosales, también esta exiliado por "conspirador y magnicida". El líder de la Coordinadora Democrática, Enrique Mendoza, quien llevó a la primera y única victoria electoral opositora, fue juzgado por conspiración y magnicidio. El equipo de técnicos que ayudaron a organizar la estrategia electoral de la oposición, también fueron acusados formalmente y algunos están exiliados. Los banqueros, empresarios y financieros de la oposición fueron barridos con esa estrategia y a los periodistas de medios de comunicación que difundían opinión libremente como Miguel Henrique Otero (periódico 'El Nacional'), Rafael Poleo (periódico 'El Nuevo País') Marcel Granier (canal de televisión RCTV) y Alberto Federico Ravell o Nelson Mezerhane (canal de noticias Globovisión) no sólo les arrebataron esos medios o los llevaron prácticamente a la ruina, sino que fueron acusados de magnicidas.

Nuevos liderazgos

Luego surgieron los nuevos liderazgos. Los precandidatos presidenciales de la actual Mesa de la Unidad Democrática, como Cecilia Sosa, Oswaldo Álvarez Paz y César Pérez Vivas, también han sido acusados por conspiración y magnicidio. Los liderazgos jóvenes y emergentes de los partidos tradicionales como Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo, Voluntad Popular y del Partido Copei fueron o están siendo diezmados por conspiración y magnicidio. Quienes se marcharon del Gobierno como Henri Falcón para fundar su partido político, ya cuenta con dos averiguaciones abiertas y una amenaza del presidencial.
Los más jóvenes, el nuevo liderazgo estudiantil que despunta está siendo perseguido y encarcelado por conspiración, ya algunos han sido imputados por este delito, han rendido testimonio en la policía política del Gobierno o acusan seguimiento y hostigamiento por parte del servicio de espionaje. Los líderes que han surgido de las primarias de la Mesa de la Unidad, como el candidato presidencial Diego Arria, quien acusó a Chávez de sus vínculos con la ETA, hoy está exiliado por magnicidio. Los líderes opositores Leopoldo López y el segundo a bordo de su Partido Voluntad Popular, junto a Antonio Ledezma -quien no sólo es el alcalde mayor, sino también líder de su partido político-, hoy están presos en una cárcel militar, mientras que María Corina Machado se encuentra a la espera de ser imputada por segunda vez por el delito de conspiración y magnicidio.
A la oposición venezolana le queda un solo líder en libertad, Henrique Capriles, no así su partido político, cuyo máximo dirigente Julio Borges, su jefe de estrategia política y su jefe de estrategia electoral, quienes casi logran ganarle a Maduro en las últimas elecciones presidenciales, ya han sido formalmente acusados, buscados por Interpol o exiliados, por el mismo motivo; mientras no pocos creen a pies juntillas, que absolutamente toda la oposición ha planificado aproximadamente 70 planes de magnicidio.
Diría Fidel Castro que hoy, en el siglo XXI, ya no son necesarios los fusilamientos en el malecón, cuando se puede acometer un "genocidio político" a la vista de todos y que encima, muchos lo aplaudan.

Thays Peñalver
El genocidio político venezolano
El Mundo. Madrid, 6 de marzo de 2015

Rafael Poleo: Hugo el hombre

 
Rafael Poleo
Hugo el hombre
El Nuevo País. Caracas, 7 de marzo de 2015 (Blog Pedro Mogna)

José Domingo Blanco Mingo: Sangre en la hojilla

Mario Silva regresó a VTV con La Hojilla, ¡quién lo diría! ¿No? Además, ahora vuelve a ser compañero de Diosdado quien, por cierto, apareció en Con el mazo dando y un brazo tieso y enyesado. ¿Recuerdan lo que decía Silva de Diosdado? Según él, era el más malo de todos y no escatimó en propinar los peores calificativos contra Cabello. ¿Y sus advertencias sobre el Sistema de transmisión del CNE? Es bueno refrescar todas estas cosillas, incluso ante la proximidad de unas primarias –del régimen y de la oposición– organizadas de nuevo por el ente comicial y unas elecciones de diputados en la agenda de este año. ¡Mario Silva de nuevo está en La Hojilla! ¿Quién lo imaginaría, incluso, con el espaldarazo de Nicolás? –y, sin duda, también el de Cilia.
Los venezolanos pareciéramos tener la memoria corta. Recuerdo que cuando se filtró el audio de  Silva –en el que despotricaba de Nicolás, Cilia y acusaba a Diosdado, hace casi ya dos años– escribí un artículo que titulé “Mario Silva …¡y canta!”, el cual quisiera compartir de nuevo con ustedes, así como quien no quiere la cosa…
“¡¿Cómo es posible que nos esté pasando esto?! ¡¿Cómo es posible que hayamos llegado a esto?! Más allá del contenido –grave de por sí, en caso de ser cierto– del audio de Mario Silva que la oposición presentó; más allá de los hechos que se plantean –muy, muy serios–, más allá de todo, una de las cosas que más se evidencia es la gravísima descomposición moral, la enorme pérdida de valores, la falta de orden, la ausencia de instituciones y el caos –el pandemónium– que reina desde hace 14 años.
“Si bien al principio, Silva se defendió diciendo que la grabación ‘era absolutamente falsa’, producto de un montaje, en sus declaraciones posteriores asegura que ‘no debo disculpas, no he hecho nada que no sea revolucionario’. Entonces Mario Silva: ¿fue montaje o no? Porque si dices que no te vas a disculpar, que todo lo que has hecho es absolutamente en nombre de la revolución, a mi juicio esta declaración desmonta tu teoría de la falsedad del audio. A propósito de tu empeño revolucionario, me viene a la mente una frase de Georges Duhamel, quien dijo que la ‘única verdadera revolución es la revolución moral. Todas las demás son miseria, sangre derramada, lágrimas inútiles’.
“Después de escuchar y leer las transcripciones del informe-análisis ‘detallado’ que Silva ‘le canta’ a su ¿jefe? del G2 cubano, sólo tengo preguntas. Primero: ¿quién es Mario Silva para manejar toda esa información: es un agente de la inteligencia cubana o de la venezolana? ¿O tenemos que hablar de inteligencia militar venecubana? ¿Por qué sostenía reuniones con el G2? ¿Cuál era el propósito de los encuentros? ¿Para quién trabajaba realmente Silva? ¿Quién lo financia? ¿Por qué esta grabación sale ahora a la luz pública y no antes? ¿Cuál es el interés de que se conozca a estas alturas? De ser cierta ¿por qué la grabación fue hecha en Fuerte Tiuna? ¿A quién beneficia y a quién perjudica más?
“¿Acaso esta olla se monta para tapar las graves declaraciones de Maduro en Barinas, donde afirmó tener la información –con cédulas de identidad, nombres y apellidos– de 900.000 oficialistas que no habían votado por él en las elecciones del 14A? Este último, un delito tan grave, como todos los que se pueden extraer del audio de Silva… ¿Quién es el soplón del CNE que le da la información a Maduro si es que eso es viable? ¿Cómo queda el Poder Electoral? ¿Qué puede pensar el empleado público cuando le demuestran que está siendo perseguido políticamente? ¿Por qué el PSUV calla? ¿Cómo se siente usted, que está leyendo estás líneas, con respecto a la protección de su identidad como ciudadano venezolano para unas próximas elecciones?
“Y volviendo a la supuesta grabación de Mario Silva, ¿quién realmente nos está gobernando? ¿Qué piensa hacer el Alto Mando Militar? Porque, cuando Silva prendió el ventilador, estos también quedaron salpicados, y mucho. ¿Qué piensan los militares de Aramis Palacios? ¿La presencia del G2 cubano en Venezuela, mandando y en funciones estratégicas para la nación, no es una violación de la soberanía que debe reguardar nuestra FANB? ¿Esto no es traición a la patria? Y además: ¿por qué Nicolás permitió que se divulgara el audio? ¿Querría acaso, al destapar esta olla, sacar del camino a Diosdado sin ensuciarse, del todo, las manos? De ser así, ¿quién le recomendó esta jugada estratégica? ¿Cilia? ¿Raúl? ¿Fidel?
“Qué insólito es que Silva afirme ‘tienen que decirle a Maduro que hay una conspiración’, cuando en la misma grabación se puede concluir que quien está conspirando es él. Toda esta podredumbre –que no es nada nueva– salta a la opinión pública por el simple hecho de que Chávez está muerto. Pareciese que, en sus últimas horas, el difunto presidente le leyó la cartilla a todos sus adláteres; pero se olvidó de alguien que fue su hechura: Mario Silva. ¿No será esta la venganza de Silva porque Chávez repartió la herencia y lo dejó por fuera? ¿No sería el propio Mario Silva quien dejó colar esta grabación a la oposición?
“¡Qué pena de expaís! ¡Qué pena, Luisa Ortega, que a estas alturas te limites a escurrir el bulto! Esto amerita una investigación profunda. Tú, como fiscal general, deberías saberlo mejor que yo: existe una figura jurídica que se llama investigación de oficio. No necesitas esperar para abrir averiguaciones inmediatas. No digas que a tu despacho no ha llegado ninguna denuncia. Están en juego el derecho, la justicia y la misma seguridad del país. ¿Qué clase de fiscal eres que todavía no ordenas investigar esto a fondo?
“Y no crean que voy a dejar de insistir en lo que, a mi juicio, es tan grave como lo de Silva: ¡las declaraciones de Nicolás sobre los oficialistas que no votaron por él! Esto no puede caer en el olvido. ¿Desde cuándo el voto dejó de ser secreto? Creo que esta pregunta te corresponde a ti responderla Tibisay; y tu silencio te delata. Todos los dedos te apuntan. La transparencia de los comicios de la que tanto te jactas está cada vez más en entredicho”.
mingo.blanco@gmail.com

@mingo_1
 
José Domingo Blanco Mingo
Sangre en la hojilla
El Nacional. Caracas, 7 de marzo de 2015