Desde que a Nicolás Maduro le colocaron en Miraflores ha agravado aún más todos los horrores que nos trajo aquel golpista amoral que tantos apoyaron como si de un “Comodín” para cobrar sus más ruines odios y hacer posible sus más abyectas ambiciones se tratara. Me dirán que soy radical, y si tener memoria me hace serlo, pues sí, ¡soy radical!
Gracias a Dios tengo una memoria a prueba de prudencia… A prueba de miedos, a prueba de pensados olvidos…
Esa memoria me impide aceptar esas “reapariciones gloriosas” de tantos que culposamente nos trajeron hasta aquí. Este tiempo siniestro donde ser golpista, ser ladrón y ser asesino es una tremenda credencial. Tiempo que debe servir entre otras cosas, para calibrar el daño que causa la impunidad.
Daño que va desde el saqueo total de un país, hasta su conversión en una tumba grandota donde se encuentra la gran cosecha de estos facinerosos rojos: cadáveres a granel, pasando por presos políticos, perseguidos, desterrados, silenciados. Daño quizá irreparable de los valores éticos de un pueblo hoy convertido en turba de malandros y mendicantes.
Es del mundo conocido la criminalidad que con la Peste Roja se implantó en Venezuela. El número de homicidios impunes es brutal y, para no extenderme, me suscribo a la cosecha de febrero de 2015 (por terminar aún) donde sólo en cuatro días del asueto de carnaval, en la ciudad de Caracas, ingresaron a la Morgue de Bello Monte 55 cadáveres, y en 17 días del mismo mes registraron 230 cadáveres en el mencionado depósito. Mes donde Nicolás Maduro y su banda se han soltado el moño y han detenido a Antonio Ledezma, alcalde metropolitano, violando todo procedimiento y toda razón y horrorizando al mundo que parece ver que el castrochavismo no es más que una neotiranía que, ahora desgastada y sin más recursos para poder seguir comprando incondicionales, opta por la brutalidad total y sin disimulos.
Febrero tenebroso donde el estudiante Yamir Tovar desapareció y apareció acribillado igual que los estudiantes de la Universidad de Los Andes, José Daniel Frías Pinto, de 20 años, y Julio Alejandro García Adonis, de 22, quienes, informaron sus familiares, habían sido detenidos por funcionarios policiales en una protesta y aparecieron en un matorral maniatados, con signos de tortura y muchos tiros en la cabeza. Exactamente como Jhon Barreto (de 21 años), estudiante del segundo semestre de Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Experimental del Táchira (UNET), hallado sin vida, maniatado y torturado el viernes 20 luego de desaparecer desde el pasado 6 de febrero. ¿Cuántos más?
Venezuela, donde tener o no tener un celular puede causar la muerte. Estadística donde ingresó este pasado fin de semana el liceísta Gerardo Gabriel Gómez Lugo, tricampeón nacional de Kenpo, cuando viajaba en una camioneta de pasajeros de una ruta caraqueña. El adolescente regresaba a su hogar luego de entrenar en el gimnasio. Gerardo Gabriel ya no podrá seguir cosechando glorias deportivas porque unos malandros a los que un régimen cómplice no sancionará, abordaron el vehículo robaron bolsos, carteras, teléfonos e informaron que la camioneta iba escoltada y les arrojarían una granada, porque tres motos iban a los lados y uno de los motorizados enseñaba el artefacto explosivo.
Gerardo Gabriel no se opuso, únicamente le dijo a uno de los delincuentes: “Chamo, será que me devuelves la cédula” y el choro le respondió: “No te doy nada, dame el teléfono”. “No tengo”, le contestó. Suficiente para dispararle y herirlo de muerte. El disparo le perforó el riñón, lo llevaron a varios centros públicos de salud y en ninguno había recursos. Murió y su muerte le importa un pito a Maduro, a Diosdado Cabello, a Tarek Willian Saab. Muertes que sin duda acrecientan el terror que esta tiranía asesina ha impuesto. Terror y hambre que sirve a sus planes. Misma suerte pero a manos de un policía del estado Táchira tuvo este pasado martes otro niño: Kluiberth Roa, de 14 años.
Y como el hampa no siempre es solidaria con la Peste, en la ciudad de Barquisimeto (estado Lara), Néstor Alí Rodríguez, hermano de Marisabel Rodríguez, exesposa de Hugo Chávez Frías, recibió un balazo en la cabeza. El hermetismo al respecto no permite saber nada más…
Lo que sí sé es que no he colocado un título tremendista, porque es ésta la realidad junto al acoso a los demócratas en la tiranía que impera en Venezuela. Tiranía, aunque algunos cómplices -muchos “opositores”- la quieran seguir tildando de “democracia”.
Eleonora Bruzual
Venezuela hiede a muerte
Diario Las Américas. Miami, 25 de febrero de 2015
miércoles, 25 de febrero de 2015
martes, 24 de febrero de 2015
Editorial New York Times: Maduro y sus delirios de conspiración en Venezuela
Tras escuchar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, divagar por horas sobre una conspiración de la derecha internacional para derrocarlo, queda claro que inventaría cualquier pretexto para encarcelar a dirigentes de la oposición y reprimir la disidencia.
En estos últimos días, las acusaciones del gobierno han sido más extravagantes y la represión de los críticos aun más feroz.
El jueves Maduro despachó a agentes de los servicios secretos para arrestar a Antonio Ledezma, alcalde de Caracas, la capital, uno de los políticos que ha criticado al presidente. Ledezma fua acusado de ser cómplice de un supuesto golpe de estado respaldado por Estados Unidos. Su arresto se produjo un año después de que fuera encarcelado uno de los líderes de oposición más importantes, Leopoldo López, acusado falsamente de instigar manifestaciones violentas.
“Ustedes saben que la derecha en Madrid, la ultraderecha en Bogotá y la ultraderecha de Miami han establecido un eje para conspirar contra nuestra patria”, aseguró Maduro en un discurso televisado el jueves.
Delcy Rodríguez, la ministra de Relaciones Exteriores de Venezuela, intervino con un detalle absurdo, asegurando en Twitter que “la comunidad internacional debe de saber que el plan golpista contemplaba ataques aéreos contra objetivos tácticos, sin distinción de civiles”.
El miedo de Maduro sobre un golpe de estado parece ser una estrategia de distracción de un gobernante maniaco que es incapaz de lidiar con el lamentable estado de la economía de su país y el rápido deterioro de la calidad de vida, a pesar de tener las reservas petroleras más grandes del mundo. El índice de inflación del país ha llegado al 68 por ciento, la divisa ha estado en picada desde hace meses y el mercado negro reina, ya que las tiendas controladas por el estado sufren por la escasez crónica de alimentos.
Ledezma, quien fue elegido democráticamente y hasta ahora ha reaccionado con notable estoicismo, es el más reciente de los críticos del gobierno atrapado en procesos judiciales. El gobierno de Maduro ha entablado procesos legales contra 33 de los 50 alcaldes del país que han criticado su autoridad.
En Estados Unidos, el Departamento de Estado reaccionó rotundamente para criticar la acción contra Ledezma y refutar la acusación de que Washington estaba ayudando a tramar un golpe de estado. “Lamentamos que el gobierno venezolano siga acusando a Estados Unidos y a otros miembros de la comunidad internacional por los eventos que ocurren dentro Venezuela”, señaló el Departamento de Estado en una declaración. “El gobierno venezolano debe manejar la difícil situación a la que se enfrenta.”
En un discurso televisado, Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, también expresó su preocupación por los acontecimientos en el país vecino, haciendo un apasionado llamado para que se respeten los principios democráticos.
Aunque Maduro diga que está tomando medidas contra un posible golpe de estado, la verdad es que el movimiento opositor está muy mal organizado y no ha sido capaz de movilizar a la población contra Maduro, como tampoco pudo hacerlo contra su predecesor, Hugo Chávez.
Los líderes que critican a Maduro expresan grandes diferencias ideológicas y sobre la mejor estrategia para provocar el cambio político. Ahora que ha empeorado la situación del país, sería prudente que se unieran para abanderar principios democráticos en los meses que faltan para las elecciones legislativas, programadas para fines de este año.
Proponer una opción atractiva y viable al gobierno errático y autoritario de Maduro daría a los ciudadanos una manera de deponerlo mediante las urnas. Pero con tantos líderes de oposición enfrentándose a acusaciones judiciales, obviamente no será nada fácil. Pero sería posible si la comunidad internacional sigue defendiendo la causa de los perseguidos e insiste en que se celebren elecciones justas.
Las teorías conspirativas de Maduro seguramente no cesarán, pero incluso entre los que lo apoyan ya ha agotado su credibilidad.
Editorial New York Times
Maduro y sus delirios de conspiración en Venezuela
New York Times. New York, 24 de febrero de 2015
RUNRUNES: Así fue asesinado Kluiverth Roa en Táchira (VIDEO)
Así fue asesinado Kluiverth Roa en Táchira (VIDEO)
RUNRUNES. Caracas, 24 de febrero de 2015
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