viernes, 27 de junio de 2014

El Nuevo Herald: Maduro sofoca la disidencia con palos y censura

El giro autoritario de Nicolás Maduro se radicaliza. Deja claro que su régimen calca fidedignamente el cubano, ahogando a la disidencia, violando los derechos civiles y amenazando la libertad de pensamiento.
Autoproclamado, con acento mesiánico, el “hijo leal de Chávez’’, a Maduro se le agotan los recursos para evitar el total desmoronamiento de la economía venezolana y de la agrietada ideología chavista. Recurre a lo único que tiene: la mano hiriente de sus fuerzas de seguridad, un sistema judicial arbitrario postrado a sus pies y una semántica parda como medio masivo de intimidación.
En un plazo de dos días, el régimen pulverizó una protesta pacífica para exigir la libertad de los detenidos en las manifestaciones callejeras, dejando una veintena de heridos; acusó de tres delitos a 11 valientes jóvenes, enrejados en los calabozos del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional sin debido proceso legal, por establecer un campamento frente a la sede de la ONU; y amenazó con excomulgar a sus partidarios que expresen una opinión disidente, acusándoles de traidores.
Una carta enviada el miércoles por la organización Human Rights Watch a los cancilleres de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) —mediadores del supuesto diálogo entre el gobierno y la oposición— deja entrever, con exquisita diplomacia, que su silencio “ante los abusos cometidos por agentes estatales venezolanos’’ es un aval del enquistamiento de la opción represiva, un descrédito a su pregonada imparcialidad.
“Diálogo’’ este que es una infamante farsa del gobierno de Maduro si primero no deja libres a los presos políticos, entre éstos el líder opositor Leopoldo López, pone fin a los arrestos y torturas de los estudiantes, desmantela la Fiscalía chavista y la reemplaza por otra independiente, y extingue a los colectivos del terror que actúan en su nombre a fin de coaccionar a la sociedad civil opuesta al proyecto socialista.
El expolio de la democracia y la justicia por la cúpula chavista en el siglo XXI ha devenido en la ruina económica y moral de un otrora próspero y pacífico país. Si no se toman medidas para frenar la violencia y rescatar las instituciones democráticas, terminarán de abrirse las puertas de un régimen tiránico en América Latina.

Editorial
El Nuevo Herald
Maduro sofoca la disidencia con palos y censura
El Nuevo Herald. Miami, 27 de junio de 2014

Elides Rojas: Editorial de Díaz Rangel el 13 de abril del 2002

Hoy, Día del Periodista, solamente reproduciremos la editorial de Ultimas Noticias el día 13 de abril del 2002, después del golpe de estado contra Chávez escrita por Eleazar Díaz Rangel flamante Premio Nacional Simón Bolívar del año 2014.

La editorial es histórica. He allí su valor:

Expectativas por nuevo gobierno

Por:  Eleazar Díaz Rangel

La mayoría del país recibió complacida la formación de un nuevo gobierno presidido por Pedro Carmona Estanga; el decreto respectivo lo califica como `gobierno de transición democrática y unidad nacional .

Precisamente, haberlo denominado así es el mayor de los compromisos adquiridos por el equipo que conducirá los destinos del país. Porque significa, y así debe entenderse, que este proceso apenas iniciado concluirá con elecciones legislativas, de gobernadores y las presidenciales, en plazo máximo de un año, y debe desarrollarse con respeto de todas las libertades democráticas.

Se trata de un período que será bastante complejo, eventualmente con factores de perturbación, y durante el cual se desarrollarán varios procesos electorales que deben realizarse dentro de la mayor transparencia y en una lucha cívica y democrática.

El gobierno será, igualmente, de `unidad nacional . Tremendo compromiso. Un país que ha estado lleno de pugnacidades, que se ha caracterizado por la confrontación en todos los campos, que ha estado dividido, lleno de angustias e incertidumbres, necesita cuanto antes recorrer el camino del diálogo y de la reconciliación. También en este caso, es primerísima la responsabilidad del nuevo gobierno, sobre todo si tenemos presente una de las justas críticas formuladas al gobierno de Chávez fue precisamente su poca voluntad de diálogo no obstante las promesas hechas.

Sin embargo, para cumplir uno y otro propósito creyeron indispensable concentrar en la Presidencia poderes que nunca antes tuvo un gobernante, porque ni en épocas de dictadores éstos podían remover funcionarios electos. ¿Era necesario tanto poder? ¿No fue ésa otra de las críticas que se hicieron al gobierno de Chávez?

A tales interrogantes habría que agregar si esas decisiones no están al margen de la Constitución.

Y quiero terminar con una referencia a lo que seguramente el presidente Carmona llamó `eventos no deseables en su discurso. Han ocurrido allanamientos y detenciones como la del diputado Tarek William y del ex ministro Rodríguez Chacín, expresamente grabadas para difundir tales imágenes vejatorias del ser humano, humillantes.

Quiero suponer que se trata de excesos y que serán erradicados de los procedimientos policiales.

Las averiguaciones acerca de los hechos criminales del jueves, la detención de los presuntos responsables, están plenamente justificadas, pero, ojo con hacer una práctica común estas extralimitaciones."

Últimas Noticias, 13 de Abril de 2002
Twitter:@ejrl

Elides Rojas
Editorial de Díaz Rangel el 13 de abril del 2002
El Universal. Caracas, 27 de junio de 2014

Antonio Sánchez García: Los que dicen que no pero siempre dijeron que sí

No nnos equivoquemos de enemigos: detrás de esta inmundicia está Fidel Castro, el socialismo revolucionario y la escoria de nuestra barbarie: ya es tarde para lavarse las manos. El mal está hecho. The rest is silence.
No me enorgullece pertenecer al exclusivo y escasísimo grupo de los venezolanos que hace ya 22 años y más de 4 meses, el 4 de febrero de 1992, vimos con absoluta claridad que la felonía de los comandantes Hugo Chávez Frías, Francisco Arias Cárdenas, Yoel Acosta Chirinos y Jesús Urdaneta Hernández, al mando de oficiales y soldados de las Fuerzas Armadas de la república venía a abrir los portones de la barbarie, arrastrando tras de sí la insólita irresponsabilidad de políticos, académicos, empresarios, jueces, fiscales, filósofos, financistas, periodistas y toda la fauna de la indigencia cultural e intelectual del país. Y que, al final de ese sórdido viaje al corazón de nuestras tinieblas, Venezuela volvería a ser el cuero seco del que hace un siglo y medio se quejara nuestro ilustre americano.

Me asombra pensar que, en rigor, angustiados por la gritería de las montoneras y la barbarie, se expresaran entonces tan pocos venezolanos, escasamente contables con los dedos de una mano. Recuerdo a Manuel Caballero, antimilitarista de nación; a Luis Ugalde, cívico hasta la médula de sus huesos, y a Juan Nuño, porfiadamente republicano. Del resto, jolgorio, entusiasmo, fanatismo o tibiezas. Los que no podían aprobar un golpe de Estado por elemental ética profesional, como José Ignacio Cabrujas, respondieron con verónicas de ingenio o generoso reparto de culpas. Pero en el fondo de sus corazones eludieron asumir con virilidad, lucidez y coraje la defensa de la institucionalidad democrática, con la que no sentían la menor solidaridad. Que, por pervertida que estuviese, servía de tajamar a la barbarie apenas contenida tras cuarenta años de esfuerzos y la quiebra moral de sus propios constructores, como el doctor Caldera, de tan triste y ominoso desempeño en las horas cruciales de la república.

Que pretendiendo descerrajar los portones de Miraflores el golpismo vernáculo rompía el débil hilo constitucional, abría la Caja de Pandora de nuestras infamias y se daba inicio a un nuevo ciclo de la historia de Venezuela, fue tan evidente para quien no tuviera anteojeras crematísticas o ambiciones políticas que asombra que venezolanos de la mayor seriedad y cultura no corrieran a ponerle atajo al salvaje río de la barbarie. ¿O alguno de ellos creyó que detrás de un charlatán cruento, demagogo y ambicioso como el teniente coronel habría algo más que la docena y media de malandros, pistoleros y facinerosos que hoy, tras catorce años, detentan los poderes del Estado?

¿Quién que tuviera un elemental conocimiento de la estirpe y raza de nuestros militares podía creer que de estos cuarteles podía salir algo más que estupros, crímenes, desaforada ambición y una corrupción de dimensiones cósmicas? De entre el cuerpo de espalderos que lo acompañaran en el golpe de Estado, que llevaron lluvias y tormentas a la intemperie resguardando al capo di mafia –que Chávez jamás fue otra cosa– ya sobresalían 2 personajes que muertos de hambre pero con una pistola al cinto se encumbrarían a las alturas del poder y la riqueza hasta superar cifras de 10 ceros en dólares. Y pululando en sus entornos los tiburones arribistas que saquearían los bienes públicos por miles y miles de millones de dólares. Sin otra utopía que alcanzar las cimas de la podredumbre moral, pero suficientemente travestida con todos los símbolos de la fortuna y la riqueza.

Veintidós años de proceso y una serie sistemática, creciente e ininterrumpida de estupros para venir a dar a este vertedero de basura material y moral. ¿O creen Jorge Giordani, Hans Dieterich y los ofendidos y humillados de www.aporrea.com y sus intelectuales y voceros que se pueden esfumar 30.000 millones de dólares en un abracadabra? Bien dice el refrán que más vale tarde que nunca. Pero de allí a poner el grito en el cielo cuando los súbditos en palacio limpian las migajas, restos y huesos del festín, los comensales disfrutan de lo mal habido lejos de la miseria de los cerros que multiplicaron y los cadáveres se pudren en los callejones de la miseria, hay un trecho insuperable. Macbeth dice contemplando sus manos que de limpiárselas en un océano, lo entintaría en sangre. Es la sangre que cubre la conciencia nacional sin visos de dar vuelta la página.

No nos equivoquemos de enemigos: detrás de esta inmundicia está Fidel Castro, el socialismo revolucionario y la escoria de nuestra barbarie: ya es tarde para lavarse las manos. El mal está hecho. The rest is silence.

@sangarccs

Antonio Sánchez García
Los que dicen que no pero siempre dijeron que sí
El Nacional. Caracas, 27 de junio de 2014