sábado, 1 de agosto de 2015

viernes, 31 de julio de 2015

Sebastiana Barraez: El precio de pertenecer a La Milicia

MILICIA. Es la Bolivariana. Estando Chávez con vida, y observando problemas administrativos y de comando en ese componente, ordenó su reestructuración. Relevó a la mayoría de los comandantes de batallones. Designó a un grupo de oficiales superiores del Ejército, Armada y Guardia Nacional, que habían culminado recientemente el Curso de Comando y Estado Mayor Conjunto, y habían sido designados para comandar unidades de 1ra. línea en sus componentes. En la Milicia no hay nada escrito, por lo que los oficiales han trabajado con las uñas, y tratando de cumplir las órdenes que les imparten. En sus componentes militares originales son vistos como excluidos, lo que les ha costado ser desplazados en sus respectivos órdenes de mérito. Si algo evidenció eso fue los ascensos del 4 de julio; de 14 oficiales superiores propuestos, sólo ascendió uno a general de brigada. “¿Cómo es que siendo la Milicia Bolivariana creación de Hugo Chávez y piedra angular en el cumplimiento de la gran mayoría de las misiones gubernamentales, sólo hay milicianos en los hospitales, centros de diagnóstico integral, en las bases de misiones?”, se pregunta un miliciano. El nuevo comandante general llegó con la idea de cambiar a los oficiales, para alejarlos del mando que tienen desde hace 6 años, pues “tienen mucho tiempo comandando”.
POLICÍA. Es la del estado Vargas. El Secretario de Seguridad Ciudadana Andrés Goncalves llegó al ejecutivo regional de la mano del pastor Freddy Romero, asesinado hace unos meses. Funcionarios policiales dicen que Goncalves no tiene preparación en el área policial. “Amenaza y maltrata a los oficiales de policía, que está desmoralizada”. En el periódico de la institución Seguridad al día aparece una nota titulada 35 supervisores de PoliVargas piden la baja y se van a la PNB; fue rápidamente recogido, pero logramos uno que se quedó por allí y donde dice que la prima por hijo en PoliVargas es de Bs.3,6 y el bono por útiles escolares es de Bs.500. “Sólo en junio se tramitaron 35 denuncias de supervisores”, se lee. Lo que en realidad estaría pesando es la actitud y el maltrato por parte de Goncalves. “Le dio por conformar un grupo armado, dotados de armas de la policía sin control en la designación. No se sabe qué funciones tendrá ese grupo”, revela uno de los funcionarios. Otras fuentes hablan de un grupo exterminio que actúa al amparo del poder policial. He ahí la nota del periódico de PoliVargas.
VBR. Es el partido Vanguardia Bicentenaria Republicana, que fundara Yoel Acosta Chirinos. Luego de una larga lucha por el control del partido, que le fue arrebatado al excomandante del 4-F por Eustoquio Contreras, el 13 de junio 2015 se efectuó una Asamblea Nacional Extraordinaria con las 21 seccionales. Ahí quedó Julio Millán, Presidente de VBR; Luis Alarcón y Aldemaro Sanoja como Secretarios Políticos; Alirio Gil, Rubén Sosa y Abel Barrios, presidente, secretario general y secretario de organización de VBR Trujillo. El grupo de Eustoquio Contreras introdujo ante el CNE un acta para contrarrestar dicha asamblea. Lo inaudito es que esa acta tendría firmas falsificadas de directivos, uno de ellos estaba en el exterior. He ahí la comunicación de ese directivo. Hay más.
JUSTICIA. Es lo que espera Luis Ángel Pirela Contreras, en la causa Nro. 4C-27.532-2015. Él está preso en la sede del Cicpc en Maracay. El 15 de abril 2015 Pirela estaba almorzando con su jefe directo José Humberto Escata Jiménez y dos compañeros de trabajo, en un restaurant de Cagua. El Cicpc encontró en la unidad para empleados de Corpoelec Aragua, 300 bombillos ahorradores, que les habían asignado para repartir. No se tiene acceso a los bombillos de los almacenes sin un supervisor de seguridad, pero el jefe de almacén y el Supervisor de Seguridad no fueron investigados. De los seis detenidos, sólo quedan dos, uno de ellos es Pirela Contreras. A los dos que encontraron vendiendo los bombillos por internet, están en libertad.
BARQUISIMETO. Fue el 01 de septiembre 2011. La casa de la familia Arocha, en la calle 29 entre carreras 17 y 18, fue invadida por El Grupo Frío (Frente de inquilinos y ocupantes), invasores que dicen tener el apoyo del ex gobernador Luis Reyes Reyes y su hijo. Hace meses el entonces consultor jurídico de Corpolara se presentó a la casa enviado por el comandante Reyes a fiscalizar el inmueble invadido a fin de ver el metraje y qué se podía desarrollar allí. El Tribunal 4to. de Control ordenó el desalojo de los invasores, pero ninguna autoridad quiere cumplir el mandato. Los invasores serían familia de un mayor general del estado Portuguesa, un teniente de la aviación y un capitán de la Guardia Nacional. Los invasores tumbaron una pared, parte del techo y arman fiestas para hostigar a la familia Arocha.
CERNUDA. Es Luis, el poeta sevillano, quien murió a los 61 años de edad y un día escribió: “Te lo he dicho con el viento,/ jugueteando como animalillo en la arena/ o iracundo como órgano impetuoso;/ Te lo he dicho con el sol,/ que dora desnudos cuerpos juveniles/ y sonríe en todas las cosas inocentes;/…/ Te lo he dicho con el agua,/ vida luminosa que veía un fondo de sombra;/ te lo he dicho con el miedo,/ te lo he dicho con la alegría,/ con el hastío, con las terribles palabras./ Pero así no me basta:/ más allá de la vida,/ quiero decírtelo con la muerte;/ más allá del amor,/ quiero decírtelo con el olvido”.
ÚLTIMA HORA
-José Urbano de ProDefensa de la Educación denuncia al fiscal 17 de Anzoátegui. “Negligencia en caso de niño golpeado por 3 compañeros; hace 15  días y está en terapia intensiva”.
-A docentes de Educación Básica del Min-Defensa no les han pagado aumento del 50% que decretó el presidente Maduro desde mayo.
-Nuestro Señor Jesucristo es un Dios de justicia, bueno y poderoso. Nunca lo olviden.
PERIODISTA. Ella es Karla Beatriz Ospino Jordán. Siendo directora de prensa e información de la alcaldía del municipio Colina del estado Falcón, sale embarazada. Luego de dar a luz a su bebecita y cumplido el permiso post natal va a reincorporarse a su trabajo, pero estaba destituida. Una sentencia del 10 de junio 2014 y ratificada el 2 de octubre 2014 por la Corte Primera de lo Contencioso ordena su reincorporación con el pago de los sueldos caídos. La alcaldía no la reincorpora voluntariamente y en abril de 2015 un tribunal ejecutor de medidas se traslada para instalarla de manera forzosa. Pero la alcaldía la nombra Coordinadora de eventos en Cultura, cargo de menor rango y menor sueldo. Ella se niega a aceptar. Karla acudió con el tribunal que nuevamente ordenó su reincorporación. El director general de la alcaldía dijo que no iban a acatar la orden del Juez Climaco Montilla. La jueza ejecutora de medidas, Marilín Contreras Valera, no hizo valer la autoridad del Tribunal; suspendió la incorporación forzosa sin tener potestad para hacerlo y luego fue pasiva ante el desacato en flagrancia de la alcaldía. Karla ha estado sometida a violencia psicológica ante el temor de quedarse sin cargo, de estar de tribunal en tribunal reclamando sus derechos y los de su hijita. El alcalde José Eduardo Martínez será porque es militar, cree que la alcaldía es un cuartel y que allí se hace lo que él dice y no cumple con la sentencia ratificada por el TSJ.

Sebastiana Barraez
El precio de pertenecer a La Milicia
Quinto Día. Caracas, 31 de julio de 2015

martes, 28 de julio de 2015

Asdrúbal Aguiar: La ignorancia, peor a la traición

He recordado, para atajar manipulaciones de circunstancia y electoreras, los momentos en que la traición a la patria toma cuerpo como excepción de nuestra historia.
Las patadas y zancadillas entre los políticos son hábitos seculares –  es la saña cainita de la que habla Rómulo Betancourt – pero jamás practicados a costa de la soberanía, salvo en aquél momento en que Bolívar, responsable militar de la caída de la Primera República, opta por entregar a los españoles a su jefe, Francisco de Miranda, traicionándolo a cambio de un pasaporte que le salve el pellejo y le permita viajar a Curazao.
Recordé en artículo anterior, así, el momento en que Nicolás Maduro prosterna el Acuerdo de Ginebra de 1966 – base única, no se olvide, de nuestra posibilidad de reclamar la pérdida de la Guayana Esequiba – tachándole como una suerte de mala entente entre los gobiernos adecos y el Imperio norteamericano; también la renuncia que Hugo Chávez hace en 2007 de nuestros derechos en favor de la vecina república: “Guyana, con el que nos pusieron a pelear toda la vida, nos querían poner a pelear, uno veía clases: que hay que recuperar y tal y la hipótesis y nos querían meter el cuento de que era una amenaza”. Maduro, a la sazón, es el Canciller.
Pero como la ignorancia de la historia es la madre de todas las derrotas, nada más peligroso que quien, en sus pasos aparentes para defender lo que nunca quiso defender, decide crear zonas de defensa integral del territorio frente a Colombia y Guyana para luego revocarlas al menor ronquido de esas naciones; por ignorar, justamente, las premisas del Derecho internacional.
Es ese el Maduro quien, asimismo, por ignorante, al presentar su discurso ante la Asamblea Nacional, habla de la “solución legal” del problema del Esequibo, ignorando que el Acuerdo que prosternara, por ser obra de los gobiernos de Betancourt y Raúl Leoni, dispone expresamente que se trate de alcanzar “soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia”. No obstante, se entiende que es mucho pedirle que discierna entre los cánones del Derecho y los de la equidad y la justicia.
Lo lamentable, a todas estas, es su media y matizada afirmación – contraria a la historia – ante la Asamblea Nacional: “Un Congreso de Estados Unidos en 1896 decide una comisión para determinar nuestros límites; comenzaba el auge del imperio estadounidense”.
No cuenta Maduro o no se lo refieren sus asesores, que el haber salvado las bocas del Orinoco e impedido que la voracidad británica llegase hasta Upata, es el último recurso que en nuestra defensa, pedida y reclamada por nosotros al Departamento de Estado, hace Estados Unidos para cuidarnos del pacto corrompido entre Rusia y Gran Bretaña; ese que denuncia luego el abogado norteamericano Severo Mallet- Prevost y se hace público a su muerte y que dicta el 8 de febrero de 1944.
Enrique Bernardo Núñez, en su crónica Tres momentos en la controversia de límites de Guayana – la más acabada, como también el discurso de Marcos Falcón Briceño ante la Academia de Ciencias Políticas – refiere bien que, aún conscientes nosotros, desde antes, que la vía arbitral puede no ser la más conveniente y mejor es la negociación que primero procura Alejo Fortique, entre 1841 y 1845, olvidamos – lo dice éste - que “hay un momento en las negociaciones, que si se escapa no vuelve a presentarse”.
Más tarde somos nosotros los que jugamos a la opción arbitral para desautorizar la gestión transaccional del Marqués de Rojas (1876-1884), y es Gran Bretaña la que no acepta el debate jurídico.
A final, sin destino el esfuerzo negociador sucesivo de Antonio Guzmán Blanco (1884-1890), el Congreso nuestro esgrime, en 1887, la violación por Gran Bretaña de la Doctrina Monroe – “América para los americanos” –. Y nuestro gobierno busca por convencer al Departamento de Estado para que sume su fuerza y la oponga con dicha tesis ante el invasor de nuestro territorio.
Ello se logra una vez como el presidente Cleveland lleva la cuestión al punto de conflicto con los británicos, en defensa de la Doctrina Monroe. Desde Caracas, hasta ofrecen sus espadas el Mocho Hernández como Cipriano Castro, El Cabito.
Al final, llega el arbitraje y la colusión y venalidad de su estrado, quedando los jueces americanos en franca minoría; amenazados por sus pares, ruso e ingleses, de quitarle a Venezuela hasta su río fundamental. Allí se impuso la transacción. Esa a la que nos negamos y sabiamente procura, después de superar la rabieta por el desafuero anunciado, el expresidente Benjamín Harrison, asesor de nuestra causa. Nos salva en la raya el delta del Orinoco.
Castro, quien como diputado hasta acusa de traición a Guzmán Blanco, ya presidente se traga sus palabras. Acepta sin chistar lo decidido. Esa es la historia. 

Asdrúbal Aguiar
La ignorancia, peor a la traición
Diario Las Américas. Miami, 28 de julio de 2015