domingo, 24 de agosto de 2014

Carlos Raúl Hernández: Mitomanías y mitologías electorales

imageRotate
Hay que celebrar que comienza la precampaña electoral parlamentaria y terminan embrollos y confusiones, aunque esto no se refiere al gobierno, que está en campaña todos los días del año. Con Citgo tendrán 12.000 millones de dólares para derrochar hasta las elecciones,-¿se les ocurrirá suspenderlas?- y el gasto público es como la heroína: entretiene en el momento aunque mata a largo plazo. Pero hay un conjunto de enredijos que sabiamente la inteligencia cubana circula para entorpecer las fuerzas opositoras, y que se potencian por errores de éstas. Denunciar fraude en una democracia apela a la transparencia de las instituciones, y las injusticias o trampas suelen enmendarse. Hacerlo en una autocracia, es un choque de trenes y se debe tener un dispositivo completo o plan B para hacer buena tan dramática declaración. Si no, el resultado será que la impotencia se haga mito.

En EEUU la Corte de Justicia declaró ganador a Al Gore y fue él quien no quiso valer su derecho para evitar males al país. Los mitos son poderosos y complicados fenómenos que movilizan emociones y que cuando se extienden sustituyen el saber racional y en la política moderna pueden ser fundamentales para la acción. Alrededor del Che Guevara se creó el del "guerrillero heroico" en brumas de romanticismo que encubren la crueldad de un asesino espeluznante. El poder del mito es que no es ni verdadero ni falso sino una maraña de hechos y distorsiones. Las fuerzas del cambio deben enfrentar varios sobre el tema electoral, para superar el neo-abstencionismo que amenaza la creación de una nueva mayoría. A diferencia de la metafísica, las mayorías electorales no son entes inmodificables, que yacen como un yacimiento.

Mitos uno y dos

Las mayorías electorales son resultados aleatorios de un laborioso proceso de construcción, y que varían repentinamente como demuestra el llamado efecto Daka. Un mito es que el CNE es la guillotina electrónica. Como cualquier otro se soporta en elementos reales, pero oculta parte de la realidad: que la candidatura disidente sobrepasó 49% de los electores. De ser un resultado prepago, cómodo habría sido ponerle 35 o 40% para evitar el escándalo, los efectos desestabilizadores y el debilitamiento del triunfo y la imagen. Gracias a la cadena de disturbios de este año, Maduro superó el fantasma de la precariedad y las ironías sobre su origen electoral, y ante los suyos comenzó a verse como el duro que aplastó un levantamiento (irreal), un Chávez el 13 de abril. Fue un mega pote de humo que administró brillantemente. Con ese CNE y pese a él se ganaron las parlamentarias de 2010 y se obtuvieron 8 gobernaciones y la Alcaldía Metropolitana, que muchas se perdieron cuando las clases medias volvieron a abstenerse. Se triunfó nada menos que en Miranda y Barinas-capital.

El factor decisivo para garantizar los votos es una maquinaria eficiente de testigos de mesa, transporte, logística y respaldo, y hasta hoy esa ha sido una gran falla opositora. Equivocado fue concentrar la campaña en un conjunto de municipios urbanos donde era muy posible ganar como ocurrió, para perder la elección por efecto de los pequeños. Otra manía mito o mitomanía es contra el voto automatizado, como si el fraude no existía antes que él llegara. Un "experto" afirma rotundamente y con plena irresponsabilidad que "en ningún país democrático hay voto electrónico", aunque existe en EEUU, la India, Brasil, Filipinas, Bélgica, entre las democracias más grandes, y avanza en Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, Panamá y muchos otros. Casi 30% de los electores del planeta votan con máquinas. La gran historia del fraude se escribió con sistemas manuales.

Mito tres

México, "la dictadura más perfecta", fue por 70 años el arquetipo, sin máquinas de votación. La mencionada trapisonda en Florida contra Gore en 2000, fue en conteo manual. La automatización electoral en Venezuela es la mejor noticia para quienes enfrentan a los que pueden usar la administración pública como aparato electoral. Otro mito es que dictaduras no salen con votos, cuando el dramático rescate de las democracias latinoamericanas durante los 80s y 90s, y en las pétreas dictaduras comunistas, fue gracias a procesos electorales controlados por las autocracias. En Bolivia después de casi 20 años de dictaduras, Siles Zuazo gana las elecciones de 1980. En 1981 en Ecuador triunfó el líder democrático Jaime Roldós. En Argentina se agrieta la hegemonía militar y en 1983 Raúl Alfonsín triunfa electoralmente. En 1984 el jefe opositor brasilero Tancredo Neves ganó consulta de segundo grado en el Congreso.

En Polonia Solidaridad aplasta en 1988 al general Jaruzelski, y la oposición obtiene 100 de los 100 escaños del Senado y 160 de los 161 diputados ¿El despotismo chileno se derruye con el triunfo del NO en el plebiscito de 1989 o es una fantasía electorera? En 1990 Rusia elige a Boris Yeltsin y un año después él disuelve la Unión Soviética. Ese año en Nicaragua Violeta Chamorro, con el apoyo de Carlos Andrés Pérez paseó a Daniel Ortega, y en Hungría en los comicios barren las fuerzas renovadoras. En 2000 finaliza la "dictadura perfecta" de México setenta años cuando el PAN le da el varapalo con Fox; y en Perú el Congreso destituye a Fujimori colapsado por el fraude que pretende hacerle a Toledo.

@carlosraulher
Carlos Raúl Hernández
Mitomanías y mitologías electorales
El Universal. Caracas, 24 de agosto de 2014

Marta Colomina: Maduro: un callejón sin salida

“Agradezco al equipo de ministros que el día de hoy a puesto (sic) su cargo a la orden como un gesto que me facilite los cambios necesarios”. Con ese tweet Maduro anunció que había solicitado la renuncia a sus 33 ministros. No sabemos si también ese “gesto” fue seguido por sus 106 viceministros y el “bojote incuantificable de jefes de corporaciones e institutos”, de acuerdo con la queja de José Manuel Correa en Aporrea (18-08-14), al argumentar que “esta desmesura burocrática se ha mostrado, si no reacia a los cambios, por lo menos incapaz de hacerlos eficazmente”. Correa repasa la “incuantificable” lista de centros, misiones, comunas, consejos y órganos adicionales, cada uno “con jefes y directores”. Hay funcionarios, dice, que aparecen no menos de seis veces en diferentes cargos: “Los que sentimos que la revolución entró en estado de sospecha –concluye el desencantado Correa– pensamos que esta esquizofrénica nomenclatura… lo que intenta es crear la imagen de que la élite que maneja el poder está trabajando que jode”.
La convicción de que Maduro no da para más ha sido asomada insistentemente por chavistas y opositores en estos días. Hasta Schemel, encuestador del régimen, acaba de anunciar que al “gobierno se le acabó el tiempo…la popularidad de Maduro ha bajado 18 puntos… Hay un clima generalizado de incertidumbre y malestar en toda la población, debido a todos los problemas económicos y sociales que atraviesa el país” y cita un maquillado 53% en desacuerdo con el aumento de la gasolina. Otros sondeos registran hasta 73% de rechazo, unido al cese de la “regaladera” de los más de 100.000 barriles diarios de crudo a Cuba y fijar precios del mercado para Petrocaribe. Datanálisis publica 80,2% de calificación negativa sobre la situación del país y Delphos encuentra que las clases más pobres culpan al gobierno de la escasez y la inflación que sufren.
Dos signos que han acompañado los 15 años de “revolución” –la ineptitud y la corrupción– se salieron de madre con Maduro, además de la represión. Ya en las redes aparecen los términos “ineptocracia” y “chorocracia” para definirlos. El “nuevo” gabinete tendrá los enroques e ineptos de siempre y un despilfarro que desoye clamores como el de las sociedades científicas que exigen declarar emergencia sanitaria porque en hospitales y clínicas no hay insumos, ni equipos y los enfermos mueren por falta de tratamiento. Han sido aprobados créditos adicionales por 280.073.547.814 millones de bolívares (creció 151,8% respecto a 2013) de los cuales el Minci recibió 1.443.778.418,20 para “enfrentar la guerra psicológica”, es decir, para propaganda oficial, monto 13 veces mayor que en 2013, y así muchos casos más. Los créditos a Pdvsa han arruinado al BCV (en julio alcanzaron 81.881 millones de dólares). Ramírez nos miente sobre Citgo y su venta, las ganancias y producción de Pdvsa e inversiones y monto de la deuda. Las últimas subastas del Sicad no han dado detalles sobre los beneficiados por más de 4.000 millones de dólares y las nuevas empresas de maletín. La corrupción sigue.
Los méritos de médicos, ingenieros, internacionalistas, maestros y otros venezolanos han sido ignorados. Cuba nos ha llenado de falsos médicos, China de obreros, en desmedro de los nuestros. Bielorrusia –país más atrasado de Europa y con dictadura feroz– anuncia que “construirá en Fuerte Tiuna 157 edificios”. Se ha estimulado la ignorancia y la subordinación, por sobre el conocimiento y la capacidad. El resultado lo sufrimos a diario: servicios colapsados, hospitales agónicos, escuelas derruidas sin Plan de Alimentación, miles de empresas y fincas quebradas por los exprópiese y la rapiña oficial, comercios y mercados vacíos, justicia entregada al poder y delincuencia desbordada: “Crímenes macabros estremecen Caracas” tituló este jueves El País de Madrid. La prensa extranjera destaca la violación de los derechos humanos en Venezuela, los privilegios de los narcos locales y el despilfarro de los inquilinos de Miraflores y La Casona en gastos ofensivamente lujosos, mientras el pueblo pugna en colas enormes por conseguir un kilo de leche.
Maduro anuncia la consolidación de Cubazuela: los alimentos serán controlados por captahuellas y se hará en todos los expendios. Y añade: “El pueblo nunca va a aceptar la liberación de precios y de tasa de cambio”, obviando así que el BCV lleva dos meses ocultando las cifras de escasez e inflación, porque el alza de los alimentos habría sobrepasado el 100%. La “esquizofrénica nomenclatura” roja ha puesto a Maduro en un callejón sin salida, como indican las protestas locales y alarmas de riesgo económico dadas por la Dagong china. A Maduro se le acabó el tiempo. De la actuación de tantos millones de ciudadanos descontentos y convencidos de que el régimen y su modelo ya no dan para más, depende el presente y futuro de Venezuela.



Marta Colomina
Maduro: un callejón sin salida
El Nacional. Caracas, 24 de agosto de 2014

Color de Hormiga: De aberración en aberración

El pasado jueves 14 de agosto del presente año la Asamblea Nacional culminó el primer período 2014 con una maratónica sesión ordinaria en la cual se sancionaron 5 proyectos de ley, entre ellos el Proyecto de Ley Orgánica de Recreación. Lo importante es que nacional e internacionalmente se conozca cómo procede la bancada del oficialismo cuando de aprobar alguna ley se trata.

La Ley Orgánica de Recreación ya había sido sancionada el día 22 de julio del año en curso. Tal como lo establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su Artículo 203 dicho instrumento fue remitido a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, instancia que debía revisar su contenido antes de su promulgación. A pesar de que el tema no estaba contemplado en el orden del día, la presidenta de la Comisión Permanente de Cultura y Recreación, Gladys Requena (PSUV-Vargas) pidió levantar la sanción del instrumento bajo el argumento de que había que incorporarle algunos cambios sugeridos por el sector privado. Todos los diputados presentes en la Cámara accedieron a la petición y levantaron su mano a efectos de apoyar la moción. Lo insólito sucedió después: Requena pidió, además, aprobar los “nuevos artículos” y se comprometió a consignarlos “después” ante la secretaría de la institución. En conclusión, los diputados del PSUV votaron a favor de unos artículos que nadie conoce. Increíblemente el diputado Darío Vivas, como presidente encargado, sometió a votación el delicado asunto y declaró sancionada la nueva Ley Orgánica de Recreación. Lo desconcertante es que los parlamentarios de la oposición no levantaron su voz de protesta ante semejante aberración jurídica.


A la isla de la felicidad

La reciente visita inesperada -y por lo demás tan sorpresiva como la que había realizado apenas ocho días antes- del presidente de Venezuela Nicolas Maduro a La Habana para reunirse con Fidel Castro no tuvo solamente una razón fotográfica para retratarse con el octogenario cumpleañero y “pedir sus consejos” al mas viejo dictador sobre la faz de la tierra. Un personaje que esta inmerso en unos desvaríos mentales de órdago. No, el verdadero motivo del viaje de Nicolás con su amada Cilia (la que por cierto es su más cercana y asustada consejera ante el peligro de que lo liguen al FMI si toma las medidas económicas) y apenas dos de sus edecanes militares obedeció a la angustia, el culillo y la deseperación que tiene Nicolás para tomar las medidas consensuadas con la gente del área económica de su Gobierno y la asamblea del PSUV. Las tiene en sus manos desde hace más de un mes y le sigue dando largas al asunto por el temor a la reacción del pueblo venezolano que ya en las últimas dos semanas se ha expresado con violencia en diferentes espacios de Mercal, los supermercados Bicentenario y los mercados PDVAL, los tres del gobierno, y en otros supermercados privados en varias ciudades además de Caracas.

La verdadera reunión de Maduro fue con el gobernante cubano Raúl Castro, el canciller Bruno Rodríguez y el asesor cubano para las finanzas de Venezuela, el exayudante del Che Guevara, Orlando Borrego. Si Maduro fue “chorreado” (asustado) al encuentro mucho más mal debió sentirse cuando el septuagenario lugarteniente del Che le espetó ante los presentes: “La situación economica de Venezuela es una verdadera catástrofe. La parálisis de la economía es peor que la del Gobierno. La corrupción militar con el contrabando fronterizo, especialmente la gasolina, les ha producido más renta que el narcotráfico”. Borrego fue enfático en señalar que si no se profundiza el socialismo comunista ahora, más nunca se podrá lograr. Pero igualmente creía que hay que adoptar las medidas que se discutieron con Ramírez, de PDVSA, Merentes, del BCV, y los militares del Ministerio de Finanzas y los bancos oficiales.

Las deudas del país lo llevarán a un "default" antes de octubre si no se hacen los cambios requeridos.

“La crisis puede llevarnos en los cuernos. Rafael Ramírez debe quedarse al frente de PDVSA, pues es el único que nos ha dado la mano tras las instrucciones del caudillo eterno. Los mas radicales comunistas deben ser informados de que no hay otra solución que la que han recomendado los asesores franceses, el brasileño y los dos venezolanos que desde el BID y el Banco Mundial han sido consultados”. GORRAS: Los temores de los Castro & Co. están sustentados en que miembros uniformados del chavismo, como Cabello y otros generales, coroneles, tenientes, mayores y capitanes activos, tomen el poder mediante un golpe para poner orden ante los primeros desórdenes públicos y hagan uso de la fuerza bruta militar.

El informe llevado a Cuba por los espías cubanos indica que a Maduro no lo respetan, se burlan de él en los cuarteles, les parece un payaso sin preparación y vive asustado todo el tiempo. Es un hazmerreír ante la inmovilidad que lo delata y que ha paralizado a todos lo sectores venezolanos. Esa es la angustia en La Habana de su hombre en Caracas.

APOYO: Dentro del artículo de Fidel Castro en el Granma cargándole la culpa de la escasez de medicinas, cierre de quirófanos y paralización de clínicas y hospitales a “los médicos mercantilistas y a los proveedores de insumos” [a los que les adeudan 1.800 millones de dólares] que no quieren que se ayude a los palestinos de Gaza [a los que les enviaron medicinas y alimentos que escasean en Venezuela] el anciano dio su apoyo al canciller Elías Jaua [que en el viaje a Egipto dejó vacacionando a su familia en un costoso hotel 5 estrellas de Tenerife], quien es el jefe en el Gobierno del Frente Francisco de Miranda [los jóvenes y no tan jóvenes que siguen el modelo castrista]. Otro temor de Maduro es no poder tocarlos aunque han sido ineptos, corruptos e improvisados por sólo tener el respaldo de la gerontocracia antillana.

La terrible y malvada ministra de información, Delcy Rodríguez, millonaria tras entrar al Gobierno de Hugo Chávez con su hermanito Jorge y ocupar cargos cercanos a las “arcas”, viene buscando que Cilia la nombre ministra de Exteriores o en su defecto embajadora de Venezuela en Londres, ciudad donde comenzó su carrera diplomática como “paracaidista” en el cargo. Esta ministra sigue empeñada en que el Gobierno no le de papel periódico al diario El Universal y ha llegado a pedirle al presidente de Últimas Noticias que no le preste auxilio con bobinas al otro diario comprado por los “amigos” del Gobierno.

Color de Hormiga
Color de Hormiga
De aberración en aberración
Diario Las Américas. Miami, 24 de agosto de 2014