jueves, 1 de mayo de 2014

Luis Pedro España: Durmiendo con el enemigo

Durmiendo con el enemigo
LUIS PEDRO ESPAÑA
El Nacional. Caracas, 1 de mayo de 2014

Con este asunto del diálogo varias veces nos encontramos con el argumento de si se debe negociar, pactar o acordar con el enemigo. Ese planteamiento confrontacional y su negativa como corolario, más que de los dos extremos, fue una práctica gubernamental que en el presente han tomado los ortodoxos del chavismo para sí.
Se pierde la cuenta de las veces que el presidente Chávez se negó siquiera a conversar con cualquier factor distinto de los leales al gobierno y, cuando hizo falta algún tipo de acercamiento, no solo fue puntual, de uno a uno, sino que, además, la mayoría de las veces, o siempre que pudo, fue en secreto.

Esto respondía a dos factores. En primer lugar, al objetivo político de la perpetuación. Una de las estrategias para mantener al gobierno como único referente de lo público era ignorar al otro, y la mejor forma fue desconocer cualquier posibilidad de encuentro, hacer mención de la existencia del contrario solo para insultarlo, y dejar caer la suicida, más que autárquica idea, de que negociar era traicionar. El segundo, más que una meta fue un medio. La bonanza petrolera y los márgenes de maniobra posteriores a ella permitieron que las prácticas socarronas, retadoras y la política de hacer “lo que me viene en gana”, fuera posible.

Pues bien, hoy, cuando la gobernabilidad del presente depende precisamente de la colaboración de los que hasta hace nada consideraban sus enemigos, por innecesarios y prescindibles, tales prácticas se convierten en un lastre que le impide al gobierno avanzar. No importa qué tantas veces se multiplique el precio del barril por los volúmenes de exportación, la cuenta sencillamente no da. Sin el concurso de la producción nacional, sin la agregación de valor por parte de la economía doméstica, este país se morirá de hambre, y lo peor es que el tiempo necesario para la reanimación del sector privado nacional y extranjero será mucho más largo del que se utilizó para destruir las más de 4.000 empresas que ya no existen o sustituir las que fueron indiscriminadamente compradas, nacionalizadas o expropiadas.

La crisis de oferta, que es la principal, pero de ningún modo la única causa de la trágica economía real que padecemos en forma de desabastecimiento e inflación, solo podrá superarse si se crean las condiciones para la producción, y eso no solo consiste en llegar a acuerdos de precios y promesas de disponibilidad de divisa, sino del replanteamiento de toda la política económica estatista y controladora que nos trajo hasta acá.
Obviamente, y más por los costos sociales implicados que por la sensibilidad ideológica del régimen, todo el andamiaje de controles y regulaciones que minan la confianza (cuando no inviabiliza), los incentivos para invertir requieren de una estrategia de cambios y moderaciones para que el “castillo de naipes” de este socialismo petrolero no se desmorone con las primeras medidas. Por más que muchos crean que esa tarea gradual del desmontaje de la actual inviabilidad económica no es posible, luce más que razonable que el gobierno trate de hacer los cambios con disimulo y extrema cautela, finalmente de ello depende su propia continuidad. Como ha sido la experiencia de todas las transiciones del socialismo que han vivido los países que pasaron por el yugo de la estatización económica, los cambios bruscos obligan a transiciones políticas y ese es el principal temor del gobierno. Lo que más les conviene es una transformación gradual de la economía y para ello necesitan a los privados, a los que siempre tildaron de enemigos.

Llegados a este punto podemos plantear el asunto al que queremos llegar: ¿Quién es el verdadero enemigo del gobierno?

Cuando el presidente de Fedecámaras califica de excelente el resultado de las primeras reuniones con el gobierno, las bases más locuaces del chavismo se estremecen. En radio Arsenal se cuestionan fuertemente los encuentros, los participantes, los temas, absolutamente todo. Las páginas web de debate gobiernero se llenan de dudas y reclamos por suponer que el fundador jamás llegaría a esos extremos. Los pasillos de las dependencias más políticas que públicas se llenan de rumores que retumban aquello de “negociar es traicionar” y, lo que no es difícil de imaginar, dentro del palacio las malas caras y la desaprobación deben estar a la orden del día.

¿Quién es el enemigo del gobierno? Ya la respuesta es fácil, el propio gobierno. Están durmiendo con él. No es la oposición, ni siquiera son los que la ejercen de forma más radical los que están poniendo en peligro la viabilidad y estabilidad del gobierno, se trata de otros, de los propios demonios que crearon en todos estos años. No parecen tener alternativa, tienen que dialogar con el enemigo, y ese no es otro que el que tienen dentro.

Thays Peñalver: Es la Veneztroika, idiota

Es la Veneztroika, idiota

THAYS PEÑALVER
El Universal. Caracas, 1 de mayo de 2014


Nadie puede estar negado a un diálogo para el "desarrollo del país", mucho menos a un "diálogo de paz". Por eso en 2012 cuando en Colombia informaron que se iniciarían las conversaciones con la guerrilla, el 77% de los colombianos lo apoyó (Semana 11/09/12). Transcurridos 19 meses, todavía el 60% del pueblo colombiano apuesta por el diálogo mientras otro 40% desea que la paz llegue a través de una derrota militar (Gallup 04/14). Cerca de allí, en Venezuela dos sondeos nos dan una visión mas clara aún, porque el 89% (Datanálisis) o el 90% (Hinterlaces) entre los que me incluyo, deseamos un verdadero diálogo de paz y desarrollo, como también creo que debemos responder a las buenas intenciones de la comunidad internacional. Pero las encuestas también sostienen otra realidad y es que el 56%, entre las que también me incluyo, cree que no van a funcionar para solucionar los problemas del país. Así que en palabras sencillas me encuentro entre la mayoría de venezolanos que apostarán por un "diálogo critico y con condiciones" pese a las presiones de unos pocos.

Por "diálogo crítico" también me voy a referir a quienes se quejan porque Henry Ramos Allup no los representa y es cierto, él representa solamente a los inscritos de Acción Democrática (CNE 2010). Igual que a los copeyanos los representa Copei, a los de Primero Justicia Julio Borges y Henrique Capriles, a los de UNT Omar Barboza, Andrés Velázquez a su gente, igual Henry Falcón etc. También por "diálogo crítico" sostengo que una buena parte de la oposición, entre quienes me encuentro se quedó sin representante en el diálogo así como esa gigantesca tendencia opositora encabezada nada menos que por María Corina Machado, Leopoldo López, Antonio Ledezma y decenas de líderes que quedaron por fuera, y si le creo a Luis Vicente León (12/04/14) de que "en todo caso la mitad (de la oposición) es pro-negociación" y la otra mitad no. Sostengo con el rigor científico de la encuesta, que la MUD fue la única que dividió a la oposición, aceptando un diálogo sin estar completos los "representantes" de las tendencias opositoras, sin antes abrir un proceso de diálogos internos.

También por "diálogo crítico" no voy a aceptar que chantajeen diciendo que Leopoldo López no quiere el diálogo porque ha dicho claramente y ya lo he repetido aquí que "creo profundamente en el diálogo" (8/04) "pero no en uno de rodillas" y que las "peticiones no son dádivas, son exigencias del cumplimiento de la Constitución". Tampoco aceptaré a los que chantajean diciendo lo mismo de María Corina cuando ella ha afirmado "creo en el diálogo" pero no en uno en el "que aumenta la represión en las calles", sino en uno "que nos lleve a la transición democrática; en condiciones de igualdad entre las partes e incluyendo a todos los sectores del país" (8/04).

Por "diálogo crítico" ya puedo ver que dentro de poco la Unidad nos presentará conclusiones y medidas que nos conmoverán y motivarán para que las celebremos. Informarán que han logrado acuerdos para la conformación del CNE y los magistrados seguramente ambiguas en cuanto a sus resultados y anunciarán una Comisión de la Verdad como la del 2011 (fue presidida por la oposición) explicándonos que hay "logros tangibles".

Pero "diálogo crítico" también significa que no logró ver una verdadera agenda y menos disposición del gobierno para alcanzar ni paz, ni prosperidad para Venezuela. Porque lo que necesita nuestro país hoy, es una Perestroika como la Rusa, un Doi Moi como el vietnamita, una Apertura como la de Camboya, una Reunificación como la de Alemania y un intento de rectificación aunque sea chucuto como el que ha iniciado Cuba. Lejos de eso, el gobierno nos ha dejado clarísimo que su modelo no se negocia y que es "profundamente exitoso". Así que los lideres de la Unidad están sentados negociando algunas excarcelaciones y puntos concretos de cara a la campaña electoral para las legislativas del 2015, mientras la revolución se profundiza, la represión se hace cada día mas salvaje, las resoluciones educativas avanzan hacia el maoísmo mas absurdo y el modelo económico, basado en "ofensivas", llevara a finales de este año a mas empresarios presos y a otros sectores arrasados porque nadie se salvará y sin que se sepa, porque ya no quedaran medios de comunicación libres en pie y mas políticos habitarán las mazmorras.

Dialogo pero critico, porque sin una "verdadera agenda" (por que el gobierno debe entender que debe ir a una perestroika) el juego está tan trancado como el socialismo en 1980, porque avanzamos hacia el mayor desastre económico y social de nuestra historia, confirmando que nunca ha existido un proyecto socialista, sin su respectiva hambruna. Así que para mi, exigir el cumplimiento de la Constitución es un saludo a la bandera en tiempos de conmoción, porque sobre lo único que hay que dialogar, para traer la paz y a la prosperidad como en Rusia, Alemania o China, es plantear la Veneztroika.

tpenalver@me.com

@thayspenalver

Manuel Malaver: Maduro ¡Con mi Internet no te metas!

Maduro ¡Con mi Internet no te metas!
MANUEL MALAVER
El Diario de Caracas. Caracas, 30 de abril de 2014

El régimen de Maduro -como cualquier otra dictadura anacrónica y contracorriente- se está especializando en desgastarse en batallas perdidas, pues, aparte de que ya sabemos que su inviabilidad terminará en otro Muro de Berlin, la experiencia cotidiana también debería ser contundente en persuadirlo de que, aún sus éxitos, lo conducirán al fracaso.
Para probarlo no me bastaría sino citar todo el esfuerzo desatado por el castrochavismo para el logro de la llamada “Hegemonía Comunicacional” (madre de todas las batallas por la que se llegó al control de la televisión privada independiente, y de casi todas las emisoras de radio y los medios impresos), pero para encontrarse al final con la sorpresa de que, ya la libertad de expresión no se realizaba fundamentalmente en estos medios que podríamos llamar “tradicionales”, sino en las novísimas páginas web y las redes sociales.
En otras palabras: que como con muchos otros milagros de la civilización del siglo XXI, el neototalitarismo los ignoró y se congeló en el XX, sin percibir que para controlar la opinión, ya la radio, la televisión y los impresos eran totalmente prescindibles.
La guerra comunicacional, entonces, se había trasladado a la Internet, al ciberespacio y ahí si que las maquinarias gubernamentales empezaban a asfixiarse, porque son herramientas de acceso libre, a la mano de todos los agentes, entre los que el gobierno no es sino uno.
La movilización de masas ocurrida en el país en los últimos dos meses y medio y que tomó las calles sin que los canales se dignaran televisarlas, ni las emisoras transmitirla, es la evidencia que el gobierno se quedó sin opinión porque no puede controlar el ciberespacio.
Todo lo cual no quiere decir que no este tratando de boicotear las redes y bloqueando páginas web, pera para encontrarse, como diría el ciudadano, Leopoldo Castillo con: “¡Otro fracaso más!”
Por Manuel Malaver / El Diario de Caracas
@MMalaverM