miércoles, 16 de abril de 2014

Nitu Pérez Osuna: Amores que matan

Amores que matan
NITU PÉREZ OSUNA
El Universal. 16 de abril de 2014

Durante estos últimos 15 años, se han expropiado o confiscado mas de 4 millones de hectáreas de tierras productivas en el país con el justificativo de  hacer realidad "la soberanía alimentaria",  pero en Venezuela escasea la leche, el arroz, el azúcar y el pollo entre otros rubros de primera necesidad. La promesa de producción endógena y abastecimiento de alimentos para la población, cayó en saco roto.

Se expropiaron las cementeras para llevar adelante un plan de construcción de viviendas a precios justos.  El régimen justificó su acción señalando a las cementeras de especuladoras y causantes de la distorsión del mercado, pero miles de damnificados siguen sin vivienda, los jóvenes no pueden obtenerlas porque no las  hay a ningún precio y,  quienes las tienen, les cuesta un puyero conseguir un saquito de cemento para cualquier refracción, modificación o arreglo de su vivienda.  Ni que hablar de las cabillas que cuando se consiguen son  a precios  realmente estrambóticos gracias a la nacionalización de la siderúrgica.

La Electricidad de Caracas y la Cantv también fueron adquiridas por la nación... y usted, amigo lector, conoce de su deficiente servicio y alto costo.

Pero estas cosas narradas en las líneas anteriores, no han sido lo único expropiado o incautado por la llamada revolución. La seguridad personal y jurídica  está  secuestrada gracias a un  régimen que ha anunciado más de 20 planes de seguridad sin que ninguno arroje resultados positivos en la lucha contra la delincuencia. Por las calles de nuestras ciudades y pueblos,  las bandas de hampones con uniforme o no, nos matraquean, roban, extorsionan  y hasta nos arrebatan la vida y, de lo único que hablan los funcionarios gubernamentales, es de conspiraciones, golpes de Estado o posibilidades de ser invadidos por imperios.

La verdad es que Venezuela se muestra destrozada, arrasada, destruida y empobrecida.  Pasar por las que eran avenidas comerciales son la prueba palpable de lo que aquí escribo: comercios cerrados,  anaqueles vacíos, vidrieras desoladas.

Lo que si abunda son marchas y manifestaciones  que siempre terminan igual... con bombas y mas bombas, "gas del bueno", perdigones, metras y balas que matan y todo ese horror para intentar  dispersar y acabar las protestas  originadas por todo lo ya expresado y mucho mas... el servicio de agua que también escasea, la salud que se nos muestra enferma, la información y opinión silenciada y el presente y futuro embargados.

El pasado lunes 14, al cumplirse un año de las cuestionadas elecciones presidenciales donde se favoreció con la primera magistratura a Maduro, éste afirmó "que en el tiempo que lleva al frente del país se ha dedicado a proteger con amor al pueblo". Definitivamente hay amores que matan.

pereznitu@gmail.com

@nituperez

Elides J. Rojas: Revolución mortal

Revolución mortal
ELIDES J. ROJAS
El Universal. Caracas, 16 de abril de 2014

Una historia de violencia, fatalidades y muerte nació desde los golpes militares del año 1992

Desde que comenzó este cuento en 1992 con los dos fracasados golpes militares contra la democracia, si hay algo que ha rodeado a la revolución pirata es la muerte, lo fatal, la enfermedad, el cáncer. Es un gobierno fatídico. Y no podía ser de otra manera. Un gobierno cuyos líderes se hacen públicos a punta de balas y sangre no podía llegar al poder y ejercerlo de manera diferente. Cada vez que necesitan sacar su parte oscura que es casi todo el tiempo, la sacan sin que les tiemble el pulso. Matan y dejan matar. Así de sencillo.

Lo hicieron en abril del año 2002, lo hicieron durante el paro, durante la recolección de firmas para el revocatorio. No es que han reprimido. Eso es juego de muchachos. Han matado y parejo. Como ahora. Desde que le metieron la tremenda pita a Maduro, al heredero del desastre, el hijo del comandante muerto, en Margarita cuando la Serie del Caribe se intuyó que el ambiente estaba raro y que no había miedo. Hubo presos como es natural, pues al día siguiente se metieron los machos del proceso: los cubanos. Ir a protestar contra los cubanos es pecado. Las señoras celosas se molestan y salen a reprimir. Pero una cosa es reprimir y otra matar como lo han hecho desde el 12 de febrero. Ya está establecido, aunque no hay seguridad de juicio justo, que los matones del 12 de febrero fueron funcionarios vinculados al ministerio que debe preservar la vida de los venezolanos, pero en la práctica hace lo contrario. Interior, Justicia y Paz es el pomposo nombre del despacho que en el papel se traduce así: Interior de la urna, Justicia en el más allá y paz en el cementerio. Porque una cosa es matar, como en efecto hacen y otra es dejar matar como también hacen.

En esa segunda franja entran los colectivos paramilitares, también alcahueteados por la justicia castrocomunista. Matan parejo y no pasa nada. Los defienden. ¿Pruebas? Están regadas por todas partes, pero no hay justicia y de eso se valen. O, al revés, la justicia es de los malandros. Y eso basta. Lo demás en propaganda, mesa de diálogo y contra información.

Pero además están los malandros de profesión. Los criminales. Veamos el número de asesinatos cometidos en Venezuela por año. 5.868 en 1999. 8.022 en 2000. 7.960 en 2001. 9.617 en 2002. 11.342 en 2003. 9.619 en 2004. 9.964 en 2005. 12.257 en 2006. 13.156 en 2007. 14.528 en 2008. 16.047 en 2009. 17.600 en 2010. 19.336 en 2011. 21.592 en 2012 y 24.763 en 2013.

Como se ve, el dejar matar también es un arte. Claro que ayuda la incapacidad y la alcahuetería de los gobernantes; pero es un arte. ¿Cómo ocurre esto sin que la gente se moleste lo suficiente como para hacer temblar a estos irresponsables comunistas?

Por eso decimos. Es un arte.

erojas@eluniversal.com / @ejrl

José Luis Semprum: El "auto suicidio" del PSUV

El "auto suicidio" del PSUV
JOSÉ LUIS SEMPRUM
El Universal. Caracas, 16 de abril de 2014

Debo confesar que el discurso de Henry Ramos Allup en el "diálogo" del jueves pasado fue brillante; lo cual no significa que esté de acuerdo con su contenido.

Fue brillante porque expuso de manera impecable una ruta para que el "presidente" Maduro y sus aliados se mantengan en el poder hasta las elecciones de 2019.

Les dijo exactamente lo que debían hacer para conservar la silla de Miraflores: promulgar una Ley de Amnistía, dejar de violar la Constitución, cesar la represión, abandonar la intención de imponer su hegemonía y despolitizar las Fuerzas Armadas, entre otras medidas.

Lo que Ramos Allup no dijo, pero quedó implícito en su discurso, es que si Maduro adopta esas medidas, entonces la MUD estaría dispuesta a reconocerlo como legítimo, dejando impunes los crímenes de lesa humanidad cometidos durante los últimos dos meses.

Lo sorprendente es que los voceros del PSUV, en lugar de felicitarlo y tomarle la palabra, le cayeron encima a Ramos Allup, como que si les hubiera mentado la madre.

Soberbia, intolerancia, terquedad y, sobretodo, desconexión con el mundo real; esas fueron las actitudes de los "dialogantes" del oficialismo. Tan ciegos están, que la MUD les ofreció un salvavidas, y no quisieron aceptarlo.

La ceguera del gobierno presagia un desenlace traumático a esta crisis, pero sin duda los venezolanos recuperaremos la democracia y las libertades. Aprovechemos estos días santos para reflexionar y prepararnos para los tiempos duros que vendrán.

@LuisSemprumH