domingo, 27 de abril de 2014

Carlos Raúl Hernández: Hipótesis del torero

Hipótesis del torero
CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ
El Universal. Caracas, 27 de abril de 2014


Deberían intentarse balances rigurosos de lo ocurrido en el campo democrático a partir del llamado 12F. Uno de los propagandistas argumentaba hace pocas semanas, días antes de ese autosuicidio, que había dos tesis. Una, esperar que el descontento social avanzara de abajo arriba y asar el régimen a fuego lento en su propia salsa, sin límite de tiempo. Estos eran los colaboracionistas de la MUDa, crápulas conectados con el gobierno, instigadores del vergonzoso diálogo, sospechosos hasta de untar niños con harina y asarlos vivos para devorarlos. Pero el Ángel tocó la trompeta: un grupo de valientes, honestos, indoblegables, inquebrantables, insobornables, se lanzó a "la salida", la alternativa "no dialogante", frase que resuena aún en los ecos. Incendiarían la pradera y un levantamiento cívico-militar daría de baja al gobierno, sostenido por la pusilanimidad criminosa de esa oposición de derrelictos.

Era la "hipótesis del torero": lo que se necesitaba eran individuos bizarros de enorme entrepierna para enseñársela a los tendidos de sol y hacerlos rugir durante el paseíllo. Sudor y estremecimientos entre los arrebatadores acordes del Gato montés y el vuelo de las botas de manzanilla. Aquel twit, síntesis de miles, decía "¡estos colaboracionistas pretenden esperar hasta 2019! El pueblo está cansado. ¡La salida es ya!". La pregunta obvia es si por ventura habrá que esperar menos, si está cerca "la salida", pues todavía algunos caídos del trapecio dicen que "ya falta poco". Al parecer la oposición venezolana tiene en común con el antigomecismo la incapacidad para aprender de sus propios errores, por lo que aquella dictadura duró 27 años.

¡No dispare al perro!

Misteriosamente el país retornó al 2002-2003 con el mismo despliegue de jaquetonería, ceguera y un terrible coctail de inocencia y arrogancia. Casi todas las vedettes de aquel lejano momento están en el cementerio de las estrellas fugaces. Sábato confesó que lo avergonzaba mucho de lo que había escrito de joven. Pero hay algunos asesores que sistemáticamente desgracian a sus asesorados, y de tener un poco de ¡por favor!, no podrían releer sin sonrojo lo que escribieron hace apenas unas semanitas. Sugerían entre lenguaradas hábiles la caída apocalíptica del gobierno. Los monjes medievales descubrieron que a toda criatura humana, para incitarla al pecado, la circundaban miles de demonios como murciélagos invisibles. Así cuando en el claustro violaban el ayuno, se dormían leyendo la Biblia, o aparecía alguna incontrolable pulsión erótica, culpaban esos pequeños demonios.

Los Jason Statham, Jet Lee, Stallone, en vez de recoger sus vidrios, tienen un nuevo, inquietante y paradójico trabalenguas: Maduro va al diálogo porque lo obligan los que se alzaron para impedir el diálogo, como el cazador que erró al venado pero mató al perro y se decía a sí mismo "algo es algo" cuando recogía al pobre animalito. Es desopilante pensar que desde las grandes concentraciones proletarias de Plaza Sadel, Plaza Altamira y Chacao se pueda desestabilizar alguien distinto a comensales de churrascos, o los alcaldes Blyde y Muchacho. Lo más seguro es que quién sabe: ¿será que son éstos los verdaderos objetivos militares? Las únicas crisis que originan los molestos invasores de esas zonas pudientes, son de nervios y aparatos respiratorios de los vecinos. Si el gobierno ha doblado el brazo es por el estupor que causó en el mundo el asesinato de 40 personas y no es posible creer que alguien se atribuya "la victoria" por esas víctimas, aunque uno que otro guerrillero de cafetín después de horas de reflexión, concluye que "en toda guerra hay bajas".

Bajan las urbanizaciones

Al fin y al cabo el comando operativo estaba en Miami y los generales, unos retirados, otros milicianos putativos, trazaron una estrategia de guerra de guerrillas urbana, con el detalle que los guerrilleros no tenían armas, salvo sus propios cuerpos y algunas hondas. Así derrotarían las FFAA. Mao dijo una que no le importaba una guerra nuclear porque para su país 300 millones de chinos muertos no era nada y había bastantes más. Pensar que alguno de esos talentos desempeñó posiciones de comando en el ejército venezolano da escalofrío. El Galáctico tuvo millones de personas en las calles todos los días durante mes y medio, cuando la epopeyita del paro petrolero y no hubo ni un rasguñado, y por eso ningún organismo internacional ni nación aliada lo molestaron. Habría que pensar por un momento sobre las clases medias, que en 1989 votaron abrumadoramente por Chávez

¿Lo hubieran hecho si el chavismo decidiera entonces levantamientos e incendios en Catia, Petare y 23 de Enero para aterrar a quienes no lo apoyaban? El gobierno acusa a la oposición de golpista, y desliza que hay un partidito que cobra por organizar guarimbas. También dice de algún empresario que financia esa necedad, lo que más bien hace sospechar que en vez de empresario debe ser un quebrador de empresas ajenas, vista la tamaña falta de sentido común. Ni Microsoft soportaría un capitán tan descocado. Pero no proporciona pruebas, por lo que parece una tentativa más de descrédito. Lo único verdadero es que el 25 de mayo hay que defender en elecciones los dos municipios en cuestión y prepararse para una lucha agónica por la Asamblea Nacional en 2015. El camino es y será constitucional, pacífico, y al gobierno hay que barrerlo con un huracán de votos. No hay de otra.

@carlosraulher

Leonardo Padrón: Costumbres Inquietantes

Costumbres Inquietantes
LEONARDO PADRÓN
EL Nacional. Caracas, 27 de abril de 2014


Ciertamente, de todas las costumbres, morir es la más extraña.

***

El venezolano está sucumbiendo al peligroso caldo de la costumbre. Se nos ha vuelto rutina la crisis. Vivimos bajo protesta. El paisaje urbano se ha llenado de trancazos, barricadas y marchas.

El gobierno se ha convertido en un obstáculo para la serenidad. A eso, el país opositor ha agregado sus propios obstáculos. Las cadenas de Maduro intentan convertir en timidez los antiguos maratones de Chávez ante el micrófono. Y ya nos habituamos a lidiar con ese engorro. La escasez de productos es como una tos crónica y las amas de casa han armado, como cuenta Lissette Cardona en un reportaje de El Nacional, una red de cazadores. Mujeres que se agrupan para recorrer kilómetros en busca de aceite, café o azúcar.

La ciudad convertida en bosque, donde hay que avistar por horas a la presa. En el proceso nacen amistades, intercambian teléfonos, datos. Y hasta llegan a ejercer el trueque: "La semana pasada cambié dos litros de leche por dos de aceite y harina de maíz por harina de trigo", le cuenta una residente de Chacao a la periodista. El bosque, ese es el problema, está atestado de cazadores.

Galeno decía que la costumbre es una segunda naturaleza. Si así no fuera, la raza humana se hubiera extinguido de desasosiego.

La costumbre nos va domesticando el asombro. Tarde o temprano aceptamos las nuevas realidades que nos presenta ese guionista extravagante que es el destino. Así como uno se termina acostumbrando a la muerte de un ser entrañable o a la llegada avasallante de la tecnología, la gente va adecuándose a los nuevos rizos que elabora la tremebunda política nacional. He aquí el peligro. Anatole France tuvo a bien alertarnos: "Lo más escandaloso que tiene el escándalo es que uno se acostumbra a él". Es hora de prender las alarmas.


***

Breve inventario: Nunca debimos, pero nos fuimos acostumbrando a la baranda de Tibisay Lucena. Y su vacío existencial, su tono de cine francés, su clima de sospecha, su adicción a los malos fi nales.

Nunca debimos, pero nos hemos ido amañando con la sonrisita de Jorge Rodríguez y todo lo que siniestramente oculta. Nos encona, nos vapulea la úlcera, nos extrae groserías. Pero él persiste.

Nunca debimos, pero hemos terminado aceptando como tradición y humorada los incesantes tropiezos de Pastor Maldonado en la Fórmula 1. Todo un desagüe de dólares del erario nacional.

Nunca debimos, pero desde la alocución del primer Chávez hasta el último Maduro, nos hemos resignado ­los ajenos al dogma­ a recibir insultos de todo calibre y magnitud. Serpientes, eso nos lanzan. Y en cadena nacional, faltara más.

Nunca debimos, pero nos acostumbramos a responder a tales insultos. Y en esa sopa gigantesca de agravios, nació la infección de odio que hoy nos defi ne.

Nunca debimos, pero se nos hizo hábito ­desde Páez, Gómez, CAP y Chávez­ que todo gobierno ejerciera el desfalco de las arcas públicas.

Nunca debimos acostumbrarnos.

***

Hace poco leí un libro que recorrí con sobresalto. Un libro considerablemente rudo porque no tiene ni un gramo de fi cción y todo lo que relata es la Venezuela que hoy somos. Se trata de Y nos comimos la luz, de María Isoliett Iglesias, curtida reportera de sucesos de El Universal. Son crónicas sobre la violencia social. Su repulsiva cotidianidad. Sus personajes, víctimas y verdugos, el entorno y las secuelas, la tanta sangre derramada. Se reúnen allí historias que rozan lo delirante. Está la de Fredie, que se gana la vida ofreciendo servicios funerarios en la morgue de Bello Monte y le reza a los muertos para que lo ayuden a tener un buen día. Está la del hombre que depositó tres disparos en la espalda de otro solamente porque su pequeña perra le olisqueó una pierna. O la de aquel que confi esa que él solamente es la mitad del diablo y que "se aburrió de coleccionar los plomos que le sacaba a cada uno de sus muertos después de tirotearlos". María Isoliett logró ahondar en su testimonio y la sensación de escalofrío es inmediata: "Yo mato porque sí, porque me gusta, porque hay que hacer limpieza (...) Cuando lo haces una vez, no puedes parar. Es una droga". Silencio. En eso me convertí después de leer tamaña frase, en silencio.

Algo muy hondo se ha roto en este país.

***

Uno de los trabajos más sólidos sobre el problema de la violencia en Venezuela lo realizó el sacerdote salesiano Alejandro Moreno. Y salimos a matar gente: Investigación sobre el delincuente venezolano violento de origen popular es un libro de dos tomos que reúne 15 historias de vida y un análisis de gran rigurosidad sobre nuestra endémica violencia. Como bien lo defi ne Moreno, son "historias de ausencias: ausencia de familia, ausencia de madre, ausencia de afecto, ausencia de relaciones vinculantes, ausencia de atención".

Son seres que nacen marcados por una primera violencia: la violencia del abandono. Se acostumbraron a no pertenecer.

La primera historia de vida, la de un delincuente llamado Alfredo, quedó trunca. Faltó una última entrevista, pues primero llegaron nueve puñaladas a su cuerpo. Apenas tenía 38 años de vida. El padre Moreno nos descifra cómo el crimen es una vía para acceder a una forma de poder: "Alfredo, como todos, delinque, en primer lugar, para lucir. (...) Destacarse sobre todos, ser admirado, ser incluido en el medio, como el principal, el más signifi cativo, el más poderoso". En nuestro sistema carcelario, por ejemplo, quien llega a ser pran del recinto es porque es el más violento, el más temido.

Poder y sangre van de la mano.

Moreno subraya lo que ya es notorio en la crónica roja del siglo XXI venezolano: en los delincuentes nuevos "atraco y asesinato se han unido: te robo y te mato. Un cambio radical y muy signifi cativo para la sociedad: la violencia se ha vuelto más sangrienta, más agresiva, más implacable; el violento ha perdido controles, límites, emociones". Y, por supuesto, el Estado contribuye ferozmente con 92% de impunidad.

Matar como hábito y agenda.

***

Informe rápido de nuevas costumbres: 1) Por un extraño misterio, las bombas lacrimógenas se quedaron pastando eternamente en tres cuadras de la parroquia Chacao. Las funciones son diarias y con horario fi jo. Represión y barricadas a partes iguales. ¿Se acostumbrarán los vecinos a llorar mientras intentan respirar? 2) Los asaltos que perpetran los cortejos fúnebres de malandros.

Ya es tradición. El botín somos los conductores que no lloramos al difunto. La policía conoce el modus operandi. Ni pendientes.

3) Las noticias delgadas. La prensa que no le hace carantoñas al régimen ha sido obligada a la anorexia informativa. La lectura se agota en cinco minutos. Se asiste a la muerte, por asfi xia, del periodismo impreso.

4) Los colectivos. O paramilitares. O bandas armadas en motos.

Bautícelos a su real antojo. Ya son parte del paisaje. Aparecen en los eventos electorales. Llenan el aire de amenazas. Atacan salvajemente a las protestas. Sitian a los barrios. Son una nueva tribu urbana. Son intocables.

5) La vida no vale nada. Pablo Milanés dixit. Menos que un dólar al cambio ofi cial. Basta con ir a comprar Ibuprofeno en Farmatodo.

Con demorar el beso de despedida en la camioneta. Basta una bala perdida. Basta la irritación de alguien que tropezaste en la fi esta del callejón. Basta ver bonito a la novia bonita de otro.

6) Las torturas. Nuevo ingrediente de la pócima revolucionaria.

Manifestar es un derecho constitucional, pero acostúmbrate a lo que dicen las letras chiquitas: rodilla en alcantarilla por no ejercer la "rodilla en tierra", electricidad en los senos, golpes con bates sobre cuerpos envueltos en goma espuma, cascos que hinchan tu rostro, cuerpos rociados con gasolina, amenazas de violación. Acostúmbrate a que las torturas ocurren. Pero "no existen".

7) El país que gira sobre su propio eje y no avanza. El país que no entiendes. El país que rechaza a su mitad.

8) Si tu carro se queda sin batería, bienvenido a las aceras. Si no consigues tu champú de siempre, compra otro. Vivir es experimentar. Si solo te activa el café en las mañanas, intenta ducharte con agua fría. A fi n de cuentas, la cafeína tiene sus bemoles. Si ahorraste todo un año para viajar a Disney o Cancún con tus hijos, olvídalo, recapacita, piensa en bolívares, Venezuela es chévere, pero cuidado con los huecos, los miguelitos en la carretera, los peajes falsos, en fi n, cuidado con la muerte. Ella también hace turismo nacional.

9) La denunciante que va presa. La secuestrada que calla para siempre su historia. La diputada que le prohíben trabajar.

Los cadáveres que comienzan a llenar el Guaire.

10) Planear una nueva vida. En otro país. Así sea uno que limite por el norte con lo que sea y por el sur con tus ganas de no morirte.


***

La protesta que encendió el país el 12 de febrero del 2014 lleva ya 42 muertos. ¿Alguien recuerda el nombre de la última persona asesinada? Hay muertes que poseen más resonancia que otras. Sin duda.

También puede ocurrir que, simplemente, nos estamos acostumbrando a morirnos.

Marta Colomina: Cuba nos roba y Maduro acelera el comunismo

Cuba nos roba y Maduro acelera el comunismo
MARTA COLOMINA
El Universal. Caracas, 27 de abril de 2014

Ahora apela al inicuo tsj (con minúscula) para "proscribir las manifestaciones pacíficas"

imageRotate
 
 
Como muchos temían, el "diálogo" propuesto por el Gobierno está funcionando como una estratagema oficial para ganar tiempo y apresurar la aplicación del "Plan de la Patria" que contempla la definitiva instauración del castrocomunismo en Venezuela. No de otra manera se explica que la MUD no haya logrado ninguna de las solicitudes democráticas de la agenda y, por el contrario, el régimen se haya negado de plano a una Ley de Amnistía para liberar a los presos políticos, a los estudiantes detenidos y cesar la represión y las torturas, entre otros urgentes temas. Es inadmisible que en pleno "diálogo", los cuerpos de seguridad del Estado y los grupos violentos oficialistas, hayan radicalizado la represión contra las protestas estudiantiles, con detenciones, heridos, torturados y muertos. Un contingente militar (GN) llegó a Mérida con equipos de guerra, helicópteros, cientos de patrullas y motos (EU 24-04-14). Si se movilizase la mitad de ese despliegue para luchar contra el narcotráfico, no ocuparíamos el lugar vergonzoso actual, pero tal acción no es un objetivo de guerra; los estudiantes, sí. Gracias a las pertinaces protestas, Maduro ha quedado desnudo ante el mundo como un dictador que viola todos los derechos humanos, como han denunciado numerosas organizaciones internacionales, parlamentos, ONG, medios, artistas e intelectuales. Como Maduro no ha podido erradicar las protestas con represión, ahora apela al inicuo tsj (con minúscula) para "proscribir las manifestaciones pacíficas espontáneas". Su sala (in)constitucional, en prueba de su carencia moral y autoridad jurídica (demostradas también en las "sentencias" contra Scarano, Ceballos, Leopoldo y María Corina) determinó que el derecho a la manifestación pacífica previsto en el artic. 68 de la Carta Magna "no es un derecho absoluto, como las garantías a la vida y la salud". ¡Para el récord Guinnes! ¿Les parece a estos 7 miembros (in)constitucionales que en la Venezuela de Maduro están garantizados "los derechos absolutos a la vida y a la salud"? :25 mil muertes violentas en 2013 y estudiantes asesinados por acción de los esbirros oficiales; padecimiento y muerte de los enfermos de cáncer porque no hay insumos, o el ruleteo, hasta morir, de un hospital a otro, sin medicinas, ni equipos, mientras Maduro sigue regalando a Cuba 120 mil barriles de crudo diarios, $12 mil millones al año y hasta 3 aviones para que viaje la nomenclatura cubana.

Un informe de la Contraloría (¡Oh, sorpresa!) nos ilustra de cómo nos estafa el régimen cubano, con la anuencia de Chávez y Maduro. Ambos entregaron la salud pública a supuestos médicos cubanos, a quienes pagan en dólares, mientras los médicos de verdad venezolanos reciben un salario de hambre. En Chile, de 477 médicos extranjeros que se presentaron al exámen en ese país, solo aprobó el 20% y el 80% de los raspados eran cubanos. En Brasil ocurrió algo similar. De 2012 hasta el presente Venezuela pagó hasta 9.670 % más por las malas medicinas enviadas por Cuba (hasta contaminadas por insectos), según determinó la Contraloría (EU 19-04-14). Los Castro cobran medicinas que no envían y Venezuela se las paga. En 2013 la Contraloría comprobó que solo se recibió el 0,84% del 74% previsto. Recordemos las viejas plantas eléctricas adquiridas a Cuba, remozadas con una pinturita, que nunca funcionaron y la triangulación corrupta que ha sido pagada sin chistar por nuestro país.

El BCV informa que la inflación en alimentos se disparó al 79,2% en 12 meses mientras Maduro, a 5 meses del "Dakazo" que dejó vacíos los comercios hasta el Sol de hoy, anuncia otra "ofensiva económica", aunque divisas no hay. Promete financiar "las inversiones privadas con el Fondo Chino y Fonden", cuento chino que no se tragan los empresarios, quienes piden la entrega de los $13 mil millones adeudados, sin cuyo pago, no se les abrirá de nuevo el crédito internacional.

El tsj apresura su anuncio porque al régimen le aterran las masivas protestas que se avizoran contra el modelo educativo castrocomunista que Maduro está empeñado en aplicar. Ya comenzó a distribuir los textos escolares, así que la "consulta" (cuyos "resultados" serán procesados por cubanos) pretende legitimar el castrocomunismo como falsa voluntad de los venezolanos. Ignorando la sentencia del tsj, padres, representantes, maestros, profesores y estudiantes están tomando la bandera del rechazo a la ideologización escolar cubana, con protestas y pancartazos en Carabobo, Lara, Zulia, Anzoátegui, Barinas y otros estados del país.

Maduro está pisando el acelerador, asustado como está de que la bomba económica explote antes de tiempo y Venezuela estalle con cada vez más gritos masivos de libertad.

mcolomina@gmail.com